Archivo de la categoría: Postales filosóficas

Pensamientos a pares IV

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22

Un ser humano, solo, es siempre la mitad de un ser humano; acompañado, es con frecuencia un ser humano dañado.

No solo se promete con palabras. El amor se presume eterno. (Dido y Eneas)

23

El artista es un sádico. Lo que en realidad pretende es producir emociones, conmociones; perturbar. Solo cuando lo consigue se siente satisfecho.

El llamado efecto catártico del arte consiste en la inmersión en la realidad profunda, provocada por la realidad fingida de la obra artística.

24

El sentido del humor es eso que uno tiene y que a los otros les falta.

Las religiones no tienen sentido del humor. Cualquier fisura causada por la menor sonrisa podría provocar una catástrofe. (El humor bien entendido.)

25

La rutina o el abismo.

La enorme tarea de despertar por la mañana para reencontrar el mundo.

26

La gente es un ente colectivo zafio, malvado y estúpido, formado por todos los que no son yo y los míos. (¿Quién es la gente?)

La ironía consiste en narrar como cierto y normal lo que todo el mundo sabe que es cierto y absurdo.

27

Estos pensamientos son referencias que voy colocando para situar mi mundo.

Nunca sabré si mi mundo es el mismo mundo de los otros. Solo sé que es parecido al de los artistas (escritores, músicos) que me han subyugado.

28

Poeta: el que busca las mejores palabras para expresar con eficacia las cosas esenciales.

Filósofo: el poeta que cree en la realidad de sus ficciones. (A. Machado

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Pensamientos a pares III

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15

Lo mejor de nuestra época nos pasa desapercibido. O lo entendemos mal. El Quijote tuvo una gran acogida en su tiempo…como novela cómica.

Leer mucho no es garantía de nada. Ignoro por qué razón lo que en gastronomía se considera intolerable -ingerir grandes cantidades de lo que sea- en literatura suele causar admiración.

16

Espíritu abierto. Hay que guardar la intransigencia para los intransigentes, la intolerancia para los intolerantes, y el látigo para los mercaderes del templo.

Pero lo último es lo más difícil porque, de una manera u otra, todos dependemos de los mercaderes.

17

Las emociones colectivas perjudican seriamente al no emocionado.

La Historia es un trastero muy práctico. En todo momento se puede poner o quitar lo que interese.

18

Quizá el absurdo no sea tal. Quizá se deba a esa forma elíptica que tiene el ser de manifestarse.

La pregunta sobre la finalidad de la existencia es consecuencia del modo de funcionar (causal, finalístico) de nuestro cerebro. Fuera de ahí, quizá no tenga sentido.

19

Afirmar que los críticos son escritores frustrados es tan gratuito como afirmar que los controladores de vuelo son aviadores frustrados. Cada cual conoce su caso.

Lo ideal sería que cada palabra que pronunciamos tuviese un significado y fuese dirigida a producir un efecto. En literatura es imprescindible.

20

Es estúpida arrogancia pretender que sólo lo actual, lo moderno es válido y que lo pasado es pura antigualla. Es la actitud que acompaña a lo que, según ese mismo criterio, está a punto de convertirse en antigualla. No hay nada tan anticuado como lo que ayer era moderno.

No hay impulso más poderoso para que una idea triunfe que la moda.

21

Se puede y se debe ensalzar el valor de una obra de arte. Por el contrario, hay algo de superfluo en elogiar el mérito del artista. El artista -incluso el más grande- hace solo lo que sabe y puede hacer, como todo el mundo. ¿Dónde está aquí el mérito?

Por lo mismo, las obras que nos parecen fallidas debiéramos dejarlas piadosamente aparte, sin mencionar siquiera el nombre del autor (hizo lo que pudo).

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Pensamientos a pares II

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8

Los malvados se distinguen de los buenos en que se creen muy inteligentes. Y es al revés: la maldad es signo de algún problema mental, que perjudica gravemente a los demás.

Si las cabezas de Hitler y Stalin hubiesen estado tan bien amuebladas como las de Goethe y Tolstoy, ¡lo que se habría ahorrado la humanidad!

9

No son buenas las redes sociales para los creadores. Hay más de a un escritor que va perdiendo su energía por los descosidos de Twitter.

Sostenía Goethe que el estilo es manifestación necesaria del carácter del escritor. Según esto, un alma mezquina nunca tendrá nobleza de estilo.

 10

El que lee está pensando con la cabeza de otro, dice el filósofo. Es importante saber donde se deja mientras tanto la propia, por si acaso.

Hay una ignorancia de segundo grado, en la que el lector está siempre en peligro de caer. Se adquiere incorporándose la ignorancia de los demás.

11

Uno llega a ser lo que quiere ser cuando/porque quiere ser lo que es.

Si hubiese un libre albedrío como algunos lo imaginan, la novela policíaca sería imposible. ¿Cómo enlazar pistas, móviles y carácter del delincuente?

12

El ser humano es un aprendiz malogrado. Ha aprendido a leer un idioma que no entiende (pronuncia correctamente palabras cuyo significado ignora). Lo llama ciencia.

La ciencia describe la realidad, las leyes de su funcionamiento; no la explica. La realidad es inexplicable.

13

Concluida la obra, en el momento de la revisión, el autor ha de preocuparse más de lo que sobra que de lo que falta. Expurgando, reduciendo, el escritor más novato puede lograr resultados aceptables. Por lo general, escribimos -y hablamos- demasiado.

Hay funcionarios de la literatura, con su jornada completa y su dedicación exclusiva. Pregunto ¿qué hacen con los excedentes? ¡Porque no pensarán colocárnoslo todo!

14

Con la inspiración en el arte ocurre como con el amor en la vida: los que no la conocen la niegan.

Cuanto más realista se pretende un escritor más se aparta de la realidad del arte e incluso de la verosimilitud más elemental. Ejemplo: nada hay tan irreal e inverosímil como una carta de amor auténtica.

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Pensamientos a pares I

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La memoria es selectiva. De otro modo, no podríamos vivir bajo su descomunal peso. Como le ocurría a Funes, el memorioso.

Que la memoria sea selectiva tiene además la ventaja de impedir que recordemos cómo somos en realidad.

A medida que se acerca el final se entiende mejor que no se entienda nada.

El filósofo busca la verdad de todo. El artista sabe que todo es simbólico.

3

La vida ha de encararse con fe. La razón es para las matemáticas.                   

Tener fe significa confiar en el orden natural, en que todo eso que parece sin sentido finalmente lo tenga. Y que no sea malo.

 4

¿En qué momento la fe, que era confianza absoluta en alguien o algo, se convirtió en sistema de creencias más o menos absurdas?

Cuando Jesús dijo “tu fe te ha curado”, no se refería a la creencia del “curado” en el misterio de la Trinidad, precisamente.

5

Por el amor, una persona se convierte para otra en algo tan importante como lo es para sí misma.

Si dedicásemos a cada uno de nuestros amigos el tiempo y la atención que esperamos que cada uno de ellos nos dedique, nos volveríamos locos. 

6

Aquello de “piensa mal y acertarás” se ha de entender en relación con aquello otro de “piensa el ladrón que todos son de su condición”.

Casi todos los sitios (internáuticos) de opinión son endogámicos. Solo quieren a los suyos. Alegrarse de lo listos que son y de lo tontos que son los otros.

7

El antropocentrismo es inevitable, e irrefutable. El sentido o sinsentido del universo depende de lo que decida ese animal llamado humano. 

Ese animal llamado humano es el único que puede hablar de sentido. El resto es silencio.

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La otra misoginia o los pliegues de la realidad

Unas frases de un escritor famoso y unas fotos del mismo escritor y de una actriz no tan famosa, pero esplendorosa al modo de Hollywood años cincuenta, me han motivado estas reflexiones.

Hay diversas maneras de entender y explicar la realidad. Los científicos, entre los que no siempre se puede incluir a los sociólogos, tienen sus métodos supuestamente asépticos o neutrales, encaminados al descubrimiento de la verdad objetiva.

La personas en general – medios de comunicación incluidos -, más inclinadas a creer que su visión particular coincide forzosamente con la realidad, no son tan escrupulosas en cuestión de métodos. Y así, tienden a clasificarlo todo en uno de dos grupos extremos, configurando una especie de realidad polarizada, sin tener para nada en cuenta los innumerables pliegues que la realidad humana  contiene.

Y en esta tendencia clasificatoria todo ha de encajar en alguno de los polos, sin que de ningún modo quepan excepciones o singularidades. Quiero decir que, asumida una visión del mundo o modo de pensar todo ha de ajustarse a ello de una forma automática, necesaria y sin matices.

Por ejemplo, la misoginia es la actitud, manifestación o instrumento del poder de un género (masculino) sobre otro género (femenino). Es lo que establecen centenares de definiciones de sociólogos o estudiosos de la cosa. Unas muestras: 

El concepto de misoginia es un concepto social que se utiliza para designar a aquella actitud mediante la cual una persona demuestra odio o desprecio hacia el género femenino.”

La misoginia se define como el odio o la aversión hacia las mujeres o niñas. La misoginia puede manifestarse de diversas maneras, que incluyen denigración, discriminación, violencia contra la mujer, y cosificación sexual de la mujer.”

La misoginia, como concepción del mundo y como estructura determinante, génesis, fundamento, motivación y justificación de la cotidianidad, está destinada a inferiorizar a las mujeres.”

O sea, que la misoginia es algo que se siente y se ejerce desde arriba, para controlar y dominar.

Pero yo sé de determinados misóginos confesos – entre ellos algunos artistas  – que no lo son desde arriba, sino desde abajo, es decir, desde el temor, la inseguridad y el sentimiento de la propia insignificancia, por muy valiosos que en realidad sean.

Aquí las dos citas del escritor:

“¿Sabes que estás solo? ¿Sabes que no eres nada? ¿Sabes que te deja por eso? ¿Sirve de algo hablar? ¿Sirve de algo decirlo? Ya ves, no sirve para nada…”

“Son un pueblo enemigo, las mujeres, como el pueblo alemán.”

Y aquí las fotos:
constance dowling 1

pavese no si salva

Obsérvense bien y dígase cuál de los dos componentes de esta pareja, tan famosa como efímera, domina la escena, o sea, la vida.  

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Lo que nos lleva

Puedo hablarle. Por lo menos, puedo dirigirle la palabra.

Puedo mirarlo y, con un poco de imaginación, incluso verlo. Dirijo la mirada mental a mi interior, y ahí está.

A veces lo siento como un gas o una nube moviéndose suavemente por el plexo solar. Otras veces pienso, siento, que ocupa todo el cuerpo.

Si le pregunto algo, no responde. No se comunica con palabras.

Me gustaría saber algo de él; su historia, sus intenciones. Pero ya he dicho que no usa el lenguaje.

Su única manera de manifestarse es por movimientos; sus movimientos, que se manifiestan necesariamente como míos.

Quizá no tiene conciencia de sí. Quizá sea un simple dispositivo programado para dirigirme.

¿Dirigirme? ¿Hacia adónde? ¿Por qué? ¿Para qué?

Soy un preso, forzado a cumplir una tarea cuyo sentido desconozco.

No hay manera de saber lo que busca. Deduzco que solo su interés o beneficio.

Es un explotador, un sádico que al final me abandonará en un cementerio.

¿Solo yo lo veo? ¿Solo yo lo sufro?

¿Quién está loco?

¿Yo?

¿O todos los demás?

vilalleons

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Toda época pasada está en ésta

Hace un tiempo dediqué en este blog unas entradas a dar una visión de la antigua sociedad romana, diferente de la que suelen ofrecer distintos medios: novela, cine, orgia romanaseries de tv, etc. Pretendía corregir, o por lo menos complementar, esa visión popular (basada sobre todo en la preeminencia del sexo y la violencia) con otra más seria y más fiel a la supuesta realidad, desvirtuada por esas interpretaciones tan propias de nuestro siglo.

Un lector agudo me hizo notar que esa mala interpretación de la antigüedad romana, se da también, con otras características, acerca de la sociedad de la Edad Media. Tuve que darle la razón.

Pero no me quedé ahí, sino que me dediqué a aplicar la lente a distintas épocas y sociedades antiguas y a la forma en que han sido vistas por sociedades posteriores. Y me encontré con una gran sorpresa, es decir, sorpresa si no hubiese recordado al momento que el fenómeno – la imposibilidad de contemplar desde el presente una goethe jovenetapa histórica de forma objetiva -, ya había sido insinuado por algunos historiadores y señalado sin ambages por algunos pensadores.

Goethe escribe: “En el interior de una época no hay ningún punto de vista desde el cual contemplar otra”.

Quizá debió precisar que no hay ningún punto de vista para contemplar objetivamente esa otra época. Porque lo que se dice “puntos de vista” los hay en abundancia, y tan variados como puedan ser los intereses o deseos del “contemplador”.

Los líderes políticos de la Revolución Francesa veían en ésta el modo de restablecer las libertades de los antiguos ciudadanos romanos, que poco o nada tenían que ver con lo juana de arcoque en realidad estaban estableciendo. Los artistas románticos de diversas disciplinas decían inspirarse en una Edad Media, en realidad reinventada por ellos mismos para usos estéticos.

Los mismos héroes nacionales se nos muestran como ejemplos del uso imaginativo de los datos históricos. Ahí está el caso de Juana de Arco, campesina, analfabeta y visionaria, elevada a las alturas de la representación del alma francesa, o el Cid Campeador, guerrero mercenario, convertido en icono de la España inmortal.

Está visto que con el pasado se puede hacer lo que se quiera, sobre todo se lequatre barres puede utilizar para fines colectivos (políticos o artísticos). Y es que el pasado no existe. Y nada más susceptible de manejar, manipular y utilizar como lo que no existe, y no pongo ejemplos para no herir sensibilidades.

La historia nos da unas fechas, unos nombres, unos hechos. Todo lo demás lo pone la facultad fabuladora del ser humano. Ahí es donde está el pasado.

Por eso digo que toda época pasada está en ésta.

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