Catulo

LESBIA MÍA

El siglo I a.C. no ha llegado aún a la mitad.En Roma, un grupo de poetas jóvenes, alegres, vitales, despreocupados, pero clarividentes, imponen una estética nueva: hablan de sus amores sin recato y en primera persona, adaptan mitos antiguos a la sensibilidad contemporánea y se mofan de los poderosos y de sus acólitos. Uno de ellos, Catulo, se enamora de la dama patricia Clodia. La trayectoria de este amor correrá en cierto modo paralela a la evolución política de Roma: lo que empieza en un luminoso jardín primaveral acaba en los infiernos de una taberna inmunda. Y mientras el poeta se debate bajo el poder de la diosa, los hombres políticos (César, Catón, Cicerón, Clodio) edifican la historia con las piedras de sus ideas o intereses. Pero Lesbia mía  no es solo una historia de amor y de política; es , sobre todo, una meditación sobre algunos de los misterios esenciales de la existencia humana: La Mujer (mítica, pero también real), el Arte, El Destino.

lesbia-mia-portada-1Publicada por Seix Barral en 1992; reeditada por Piel de Zapa en 2016, con prólogo de Tomás Alcoverro.

LA CRÍTICA HA DICHO:

“Con buen ritmo, con un estilo cuidado y atractivo (…) y sin pedantería, el relato mantiene bien la tensión dramática y su tono elegíaco. (…) Buen conocedor del mundo antiguo, A. Priante ha subordinado en su pintura lo anticuario a lo dramático y emotivo, y su obra tiene una clara vivacidad, y un conseguido tono poético (…)

Carlos García Gual, EL PAÍS, Babelia, 16 de mayo de 1992

“Esta novela de sugestivo título para todo el que conoce la poesía de Catulo es una presentación novelada de las relaciones amorosas entre Catulo, el poeta romano de época de César, tan moderno y actual, y su amada Lesbia, nombre literario con el que se la conoce por los poemas de este autor. Este es el tema central de la novela, pero bajo esta historia, que ocupa el primer plano en relieve, hay otros planos en bajorrelieve que ayudan a darle vida y calor”.

(…) “Priante ha logrado establecer en su novela un tono sentimental no sólo buceando en los poemas de Catulo sino también gracias a la forma epistolar y confidencial ente amigos, que ocupa la mayor parte de la novela (siguiendo el ejemplo de autores de Th. Wilder, Los Idus de Marzo) en contraste con el diálogo directo que se reserva para el enfrentamiento ente Catulo y Lesbia.
De todo ello resulta una novela digna sobre una apasionada historia de amor, reelaborada por un novelista a través de los ojos de un poeta”.

Enrique Moreno Cartella y M. Cruz Herrero, De Virgilio a Umberto Eco
Madrid, 1994. Ediciones del Orto.

”No hay desmesura en el relato de una pasión arrolladora y dañina sino un punto de vista coral unas veces apasionado y otras distante: el propio poeta y otros amigos escriben cartas en que se refieren a ese amor y a otros variados asuntos. (…) Un estilo cuidadoso pero no rebuscado que fluye con naturalidad es el vehículo de esta acertada primera novela”.

DIARIO 16, jueves 25 de junio de 1992

“Antonio Priante puede calificarse de autor novel si nos atenemos al dato de que ésta es la primera obra que publica. Es claro, sin embargo, que no estamos, ni mucho menos, ante la primera que escribe. Lenguaje, planteamiento, construcción de los personajes, corresponden a un narrador que ha alcanzado plenamente la madurez”.

Julio Castro, YA, 6 de marzo de 1992

Lesbia mía no sólo tiene una madurez literaria impropia de una ópera prima, sino que incluso en el subgénero en el que se incluye se desenvuelve con un toque personal que le imprime carácter.

Manuel Vidal, IDEAL de Granada, 25 de abril de 1992

“Hay en la novela amor, también evolución política; pero principalmente una prosa sin aspavientos y las suficientes dosis de referencias históricas, nunca demasiadas”.

Revista LEER, mayo de 1992

“Se trata de personajes reales y, como tales, evolucionan con cada carta que escriben, algo que para mí es muy importante en la literatura. Además, el estilo de Priante es ligero y activo, sin divagar sin sentido en los momentos sin importancia, pero de una calidad literaria apabullante.
Recomiendo esta obra a todos aquellos lectores que busquen una historia real y plausible, con un trasfondo político y literario implícito en cada página y que buscan no quedar indiferentes ante la historia.”
Luismi Clemente, EL BUSCALIBROS, noviembre de 2014