Schopenhauer

EL SILENCIO DE GOETHE O LA ÚLTIMA NOCHE DE ARTHUR SCHOPENHAUER

Noche del 20 de setiembre de 1860. Parece que Schopenhauer se ha recuperado de la enfermedad que le ha tenido postrado durante unos días. Solo, meditando, pensando en voz alta, dirigiéndose a veces a su fiel perro Butz, rememora los momentos destacado de su existencia: la muerte del padre, las difíciles relaciones con la madre, el despertar de la pasión filosófica, los años de estudio, el encuentro con Goethe en Weimar, la creación de la gran obra, el viaje a Italia, el rechazo del mundo universitario, los amores, la frustración ante el silencio que rodea a su obra, el reconocimiento tardío… Sí, finalmente el mundo se inclina ante el filósofo ya septuagenario, pero ¿y Goethe? Poeta al que Schopenhauer admiró por encima de todos, científico con el que colaboró y discrepó en su análisis de la visión y los colores, fue quizá el primero en leer El mundo como voluntad y representación, y sin embargo, Schopenhauer nunca consiguió arrancarle una opinión sobre el contenido de esa obra fundamental. ¿Por qué?… Ése es el leitmotiv de esta novela, el punto de duda que la ficción introduce (¿adivina?) en la conciencia de un pensador que, pese a EL silencio de Goethe copialos escollos que encontró en su camino, siempre se manifestó absolutamente convencido de la verdad de su doctrina.

(Publicada por Editorial Cahoba, Barcelona, 2006; reeditada por la editorial PIEL DE ZAPA en setiembre de 2015. Se encuentra en formato Kindle en www.amazon.es )

LA CRÍTICA HA DICHO:

“Y aquí es donde el autor demuestra su maestría al hilvanar con sutileza las anécdotas y peripecias de esta “vida de filósofo”, de manera tan natural y convincente que el personaje Schopenhauer se torna creíble, semejante a un regio actor en el papel de sí mismo. La elegancia del estilo de Priante entona con la del discurso del filósofo, casa con la mesura íntima de la narración que fluye sin estridencias y nunca decrece en intensidad.”

(Fernando Moreno Claros, El País, 16 de setiembre de 2006).

“Priante sabe retratar todos los matices de este sentimiento de abandono del creador que al final de sus días ha logrado las alabanzas de las gentes más sencillas pero sólo ha alcanzado la indiferencia de los académicos, que aparentemente no le preocupan demasiado, y de Goethe, que le preocupa obsesivamente. Sólo un autor que ha sufrido la incomprensión puede reflejar tan bien este trayecto hacia una obra sólida. Esto de la incomprensión no lo digo por un arrebato romántico que me empuje a la exageración. Priante ha tardado ocho años en encontrar un editor para esta magnífica novela sobre el alma de un escritor. Esta tardanza, desgraciadamente, da fe de su calidad”.

(Ada Castells, La Tormenta en un Vaso, 9 de octubre de 2006).

“Este fin de semana he leído de un tirón otra pieza de Antonio Priante, “El silencio de Goethe o la última noche de Arthur Schopenhauer”, que me ha vuelto a sorprender. Primero por su claridad y por su conocimiento de Schopenhauer, de Goethe y del pensamiento filosófico y literario del siglo antepasado. Segundo porque me han emocionado las páginas en las que el filósofo le echa en cara a Eckermann…”

(Lluís Foix, La Vanguardia, 30 de mayo de 2006).

“Lo importante de esta obra es que, en tan pocas páginas, se aprovecha todo, y el autor consigue algo realmente excepcional: nos da la impresión, por muy ficticia que sea, de haber conocido a Arthur Schopenhauer.”

(Supersantiego, La Realidad Estupefaciente, 28 de setiembre de 2010).

“Priante escribe como quien parece que no le cuesta trabajo escribir: natural, consistente, creíble, contenido, preciso. Priante escribe como quien respira, sin esfuerzo, sin aparatosidades, sin exhibiciones postizas. Priante se mete en la cabeza y en el cuerpo de Schopenhauer para regalarnos una novela tan breve como exquisita”

(El Infierno de Barbusse, 7 de enero de 2015)

Anuncios