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Fragmentos y comentarios auténticos sobre la obra de Antonio Priante.

JULIO CORTÁZAR. La alegría de escribir I

cortazar1Cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de los días.

Típico de los cronopios, siempre imprevisibles y desmesurados. A los famas, muy formales, no les ocurre nada parecido. Y a las esperanzas, según y como, porque las esperanzas son el vivo ejemplo del ser indeciso e influenciable.

Cuando un cronopio canta, las esperanzas y los famas acuden a escucharlo aunque no comprenden mucho su arrebato y en general se muestran algo escandalizados.Cronopios En medio del corro el cronopio levanta sus bracitos como si sostuviera el sol, como si el cielo fuera una bandeja y el sol la cabeza del Bautista, de modo que la canción del cronopio es Salomé desnuda danzando para los famas y las esperanzas que están ahí boquiabiertos y preguntándose si el señor cura, si las conveniencias. Pero como en el fondo son buenos (los famas son buenos y las esperanzas bobas), acaban aplaudiendo al cronopio, que se recobra sobresaltado, mira en torno y se pone también a aplaudir, pobrecito.

Los cronopios se le aparecieron a Julio Cortázar una tarde en el auditorio de un teatro desierto por el intermedio. A continuación surgieron los famas y las esperanzas. Y poco tiempo después Julio empezó a escribir sobre las aventuras y las maneras de tan curiosos personajes. El resultado fue el libro publicado en 1962 con el título de Historias de cronopios y de famas .

¡Fantasías! exclamaron todos los famas instalados en los ministerios, consejos de redacción y secretarías de los partidos. Con los problemas que tienen en Latinoamérica y viene este cronopio emigrado a confundirnos a todos con sus fantasías sin sentido. Evasión, pura evasión, sentenciaron. Y las esperanzas también sentenciaron evasión, porque las esperanzas son muy sensibles a las sentencias de los famas.cortazar cuba1

Y es que el autor de estas historias tiene una particularidad: que no distingue muy bien entre la llamada realidad y la llamada fantasía. Y no es que se haga un lío entre una y otra. Al contrario, en su proceso de creación una se apoya en la otra para construir una realidad más alta, esa de la que da cuenta el arte.

La fantasía, lo fantástico, lo imaginable que yo amo y con lo cual he tratado de hacer mi propia obra es todo lo que en el fondo sirve para proyectar con más claridad y con más fuerza la realidad que nos rodea.

continuidad parquesLa amenaza que pensamos situada en un mundo distante o imaginario puede en un momento saltar a nuestro mundo y acabar con nosotros. Continuidad de los parques. El hombre sentado en la butaca de terciopelo verde lee una novela de pasión y celos. En el relato, un individuo avanza hacia la gran casa empuñando un puñal. Entra, sube las escaleras y ataca por la espalda al hombre sentado en la butaca verde que lee una novela.

No es seguro que la vida sea vida y que el sueño sea sueño, porque quién sabe si el sueño es la vida y la vida el sueño. La noche boca arriba. Un motociclista corre por las calles de la gran ciudad entre altos edificios y paseos arbolados, hasta que un accidente hace volar la moto y él queda debajo. Trasladado al hospital… se ve, indio moteca, corriendo por la selva, huyendo de los enemigos aztecas… tendido boca arriba, personas de batas blancasaztecas se inclinan ante él…vuelve a dormirse, cree, y es finalmente apresado por los aztecas y conducido al lugar del sacrificio… despierta y el personal médico sigue atento sobre él, no quiere dormirse otra vez… pero ahora se ve sujetado sobre el altar del sacrificio y entiende que ésa es, era, su vida, no el sueño absurdo en el que corría sobre un pájaro de metal entre altos y extraños edificios.

Sucede a veces que un poder sin rostro y sin nombre nos expulsa del mundo que ha sido nuestro. Casa tomada. Dos hermanos, hombre y mujer, viven en la antigua casa heredada. Un día, tienen la sensación clarísima de que una presencia extraña ha ocupado una habitación. La cierran y siguen la vida prescindiendo de ese espacio. Pero la ocupación se extiende paulatinamente a otra habitación y a otra y a una sala y a otra, y ellos las van cerrando y se acomodan a vivir en el resto de la casa. Pero aquello avanza. Finalmente quedan reducidos al recibidor. Hasta que tienen que salir y cierran con llave la casa.

Los cuentos de Cortázar son así. Y de otras muchas maneras según la idea que domina en cada uno de ellos. Por ejemplo, la distorsión o estiramiento del tiempo (La isla al mediodía), la fatalidad o destino (El ídolo de las Cícladas), la potenciación del absurdo de una realidad (La autopista del sur). Los cuentos, junto con su gran novela, constituyen la obra más característica de Cortázar.

rayuelaLa gran novela se titula Rayuela y, en mi opinión, es digna de figurar en el elenco de las obras más logradas y definitorias del siglo XX, junto a Ulises, La montaña mágica,  Bajo el volcán, y quizá alguna más. La voluntad transgresora, innovadora del lenguaje, que en los cuentos ha tenido que contener el autor para que no oscurezca el efecto deseado, se manifiesta en Rayuela con toda libertad.

Cuenta el autor que hacía tiempo que tenía escrito un capítulo y que un buen día se puso a escribir todo lo anterior (los episodios de París) hasta enlazar con lo escrito y luego siguió con más episodios y otras cosas añadidas un poco a la manera de un collage. Además advierte que el libro se puede leer de manera tradicional hasta el capítulo 56 y que a partir de ahí puede dejarse, o leerse en su totalidad empezando por el capítulo 71 y siguiendo en el orden, quizá arbitrario, que propone.

La novela contiene una doble tentativa: por una parte, de modificación de la relación entre autor y lector en busca de una mayor participación activa de éste; por otra, de negación de la realidad cotidiana como única instancia y de admisión de otras realidades siempre latentes.

Publicada en 1963, en poco tiempo convirtió a su autor en el escritor argentino de su generación más leído y admirado. Pero Cortázar no había nacido en Argentina. (CONTINÚA)

(De Los libros de mi vida. Lista B)

  

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JULIO CORTÁZAR. La alegría de escribir II

Julio Cortázar nació en Bruselas, Bélgica, en 1914. El padre, de ancestros vascos, era en aquel momento técnico comercial de la legación argentina; la madre, que ejercería pequeños empleos en la administración pública, también argentina, procedía de familias francesa y alemana. A ambos, y al recién nacido, los sorprendió en Bélgica el estallido de la guerra europea.

cortazar niño 2Hasta los casi cuatro años de Julio no pudieron regresar a su país. Se establecieron en Bánfield, población próxima a Buenos Aires luego integrada en la capital, en una casa con un gran jardín lleno de gatos, perros, tortugas y cotorras. Un paraíso que, si bien le proporcionó algunos motivos y detalles para sus futuros cuentos, fue también el escenario de ciertas angustias del niño sensible, enamoradizo y fantasioso, al que el padre abandonó (como a toda la familia) cuando contaba seis años.

La lectura fue, quizá, el principal de los consuelos. Y la escritura, pues él mismocortazar adoles confiesa que a los nueve años escribió una novela romántica y en exceso sentimental. Y sin embargo el autor preferido de sus años infantiles fue Allan Poe; una preferencia que nunca le abandonaría y que, además de influirle en muchos aspectos, fructificaría en unas traducciones excelentes al español muchos años después.

Cursa estudios en la Escuela Normal y en 1932 obtiene el título de maestro. Tres años después se gradúa como Profesor Normal en Letras e ingresa en la Facultad de Filosofía y Letras. Pero las penurias económicas de la familia le mueven a abandonar la carrera y dedicarse de pleno a la tarea de profesor en un colegio nacional.

Lee mucho. A los 19 años la lectura de Opio, de Cocteau, le descubre el surrealismo y muchas cosas más y le confirma en su propia vía literaria. En 1938 publica su primera colección de poemas, bajo el seudónimo de Julio Denis. En el 39 enseña en la Escuela Normal de Chivilcoy y en el 41 se traslada a Cuyo, donde da clases de literatura francesa en la universidad. Contrario a Perón, cuando éste gana las elecciones renuncia al puesto y vuelve a Buenos Aires, donde trabaja una temporada en la Cámara del Libro.

bestiarioEn 1946 (a los 32 años) publica el primer cuento propiamente cortazariano, Casa tomada, que pocos años después incluye en la primera colección de relatos: Bestiario (1951).

Tras obtener el título de traductor oficial de francés e inglés, consigue una beca de estudios del gobierno francés y se traslada a París con la intención de establecerse allí de manera permanente. En adelante, su principal actividad profesional, aparte la literaria, será la de traductor en la UNESCO. Pero, aunque tuvo la oportunidad, nunca quiso estar ligado por un contrato fijo. Quizá demasiado para un cronopio. 

En 1953 se casa con Aurora Bernárdez, también traductora y también colaboradora de la UNESCO, con quien vivió en París y viajó a Italia y a la India. Fue una pareja muy unida, además de por el amor, por similares intereses intelectuales, no obstante el distanciamiento y posterior separación a finales de la década de los 60, a lo queaurora contribuyó sin duda la distinta impresión que causó en ellos el viaje que realizaron a Cuba a principios de la década. Pero, a pesar de las dos posteriores relaciones de Cortázar, la comunicación y el entendimiento intelectual y afectivo entre ambos no desapareció nunca. Aurora le acompañó en los últimos días y fue su heredera y albacea literaria. Murió en 2014.

A lo largo de las décadas de 1950-70, mientras se publicaban colecciones de cuentos que iban consolidando el oficio y el prestigio del escritor (Bestiario, en 1951; Final del juego, en 1956; Las armas secretas, en 1959, que incluye El perseguidor, hito esencial en su evolución artística y germen de Rayuela; la misma novela Rayuela, en 1963; La vuelta al día en ochenta mundos, etc.) proseguiría y culminaría cortazar cardenalla evolución de sus intereses artístico-intelectuales tal como él mismo la resumió (cito entre paréntesis alguna obra que me parece representativa de cada fase): La fase estética, juvenil, atenta a las formas y a la vestidura literaria por encima de todo (Casa tomada); la fase metafísica, atenta a los grandes e íntimos enigmas de la existencia (El perseguidor), y la fase histórica, en la que muestra sobre todo su preocupación por las condiciones de vida a que es reducida gran parte de la humanidad  (El Libro de Manuel).

En efecto, a partir del viaje que realizó a Cuba en 1961 apoyó públicamente la revolución cubana, si bien las relaciones con Fidel Castro se enfriarían notablemente con ocasión del caso Padilla (poeta cubano represaliado bajo la acusación de contrarrevolucionario); participó como jurado en el Tribunal Bertrand Russell (sin fuerza ejecutiva) sobre crímenes cometidos por los Estados contra la humanidad, y apoyó la revolución sandinista de Nicaragua, donde hizo amistad con el poeta, sacerdote y revolucionario Ernesto Cardenal. 

Julio Cortázar murió en París en 1984, víctima de la leucemia. A los setenta años. Prematuramente, como siempre ocurre con los grandes artistas.

Y él fue uno de los grandes, con una cualidades magnéticas que pocos han poseído. ¿Qué hace tan atractiva su lectura, aunque luego, en algunos casos – que no en éste – pueda tacharse su obra de insustancial, de pretenciosa?

Creo que el secreto de la magia de su escritura reside en el espíritu que la alienta, un espíritu juvenil, infantil incluso, humorístico, juguetón, libre e inspirado como la música de jazz que adoraba.

Creo que, a pesar de que en algunos casos Cortázar descienda a sacudir lo más trágico y misterioso de la condición humana, hay siempre en él una fuerza primordial liberadora, redentora, que recorre y anima toda su escritura: la alegría.

La alegría de descubrir y nombrar los mundos, jugando con las palabras como el travieso cronopio que era.

La alegría de escribir.

cortazar jazz

                     

cortazar final

                                                                                                                                                                                                                                        

                                                FIN     

                                                 de           

LOS LIBROS DE MI VIDA. LISTA B

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ALBERT CAMUS. Un verano invencible I

camus 1Recibe el nombre de existencialismo la línea de pensamiento filosófico que floreció en los años 40 y 50 del siglo pasado, si bien con ilustres precursores. Lo curioso del existencialismo es que algunos autores de los considerados sus más claros representantes no se identifican como existencialistas.

Para empezar, los precursores, como Kierkegaard y Unamuno. Pero esto es normal, porque por entonces ni siquiera se había acuñado el término. Tampoco Gabriel Marcel se consideraba existencialista. Y ni siquiera Albert Camus. Y esto sí que es llamativo, porque resulta que a Camus, junto con Sartre, se le tiene como el más alto representante de la literatura y la filosofía existencialista.

Pero antes de abordar el personaje estaría bien recordar qué era (o es), qué significaba (o significa) elcafe existencialista existencialismo. Para unos fue solo una moda pasajera; para otros, una revolución del pensamiento de calibre kantiano, quiero decir, de esas que cambian el foco del pensar y dejan al que no se suma completamente descolocado y como fuera de su propio tiempo.

Comoquiera que no soy de los que se apuntan sin más a los unos o a los otros (a riesgo de que me tilden de equidistante o de relativista, cosas al parecer muy feas) he de reconocer que ambas posturas tienen razón.

Que el existencialismo fue una moda es evidente. Una moda que no solo afectó a la filosofía y a la literatura sino también a la música (en especial la canción), al cine, a la indumentaria y a la manera de vivir. Basta recordar los nombres de Édith Piaf y Juliette Gréco y los jerseys de cuello alto doblado y las cavas jazzísticas y humeantes de París.

julietteComo filosofía, lo que no se puede decir es que el existencialismo constituya un sistema de pensamiento cerrado y coherente (cosa que, por otra parte, parece imposible después de Nietzsche). Más bien cabría calificarlo como un cambio de enfoque.

Tradicionalmente, la filosofía intentaba la explicación del mundo, en el que iba incluido el hombre. A finales del siglo XVIII,  Kant nos explicó que, además de incluirlo, el mundo está dentro del ser humano, porque resulta que la realidad externa la configuran las facultades de percepción del individuo.

La novedad del existencialismo es que, de hecho, niega al mundo como naturaleza determinante. Lo único que existe, afirma, es el individuo. Lo único que a cada cual importa y, por lo tanto, lo único que debe importar a la filosofía, viene a decir, es el hombre concreto, el individuo de carne y hueso que vive, goza, sufre y sabe que ha de morir. Lo único que de verdad conocemos es la experiencia de la vida, nuestra existencia concreta.

Además, esa existencia no procede de una esencia previa, sino que la precede. El ser humano se crea a sí mismo desde su libertad. En palabras un poco incomprensibles para mí, Sartre sitúa así la cuestión:

No hay naturaleza porque no hay Dios para concebirla. El hombre es el único que no solo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere y como se concibe desde la existencia; el hombre no es otra cosa que lo que él se hace. Este es el primer principio del existencialismo.

sartre

La existencia del individuo precede a la esencia. 

Camus comparte esta idea. No hay Dios ni orden alguno coherente creador o responsable del ser humano. Éste tiene que hacerse por sí mismo con lo único que posee: la libertad, la facultad terrible de decidir, de elegir el camino que ha de seguir. Y en este camino, enseguida se le muestran tres evidencias insoslayables.

La muerte. Si todo, absolutamente todo, acaba en una muerte absurda (y Camus no podía conocer el punto final de su biografía), ¿que valor tiene la vida? Consideración que lleva a la siguiente evidencia.

El suicidio. Y es que Camus piensa que la cuestión del suicido habría de ser el fundamento de toda la filosofía: establecer si vale la pena o no vivir esta vida y obrar en consecuencia. Una vida, la humana, que no puede soslayar lo absurdo de su realidad.

Lo absurdo es el acorde fundamental de la vivencia humana. Pero no es que el mundo sea en sí mismo absurdo, pues la naturaleza no es absurda; es lo que es y no hay criterio que nos permita corregirla. Tampoco está lo absurdo en el ser humano en sí, que no es más que uno de tantos seres vivos que pueblan la tierra, aunque con una característica especial.

Lo absurdo nace y se manifiesta en el choque entre el irreprimible deseo humano de hallarle una razón, un sentido a la existencia (característica que no poseen los otros animales), y la indiferencia total de la naturaleza ante esta (¿estúpida?) exigencia. Es decir, el mundo es irracional, pero el hombre se siente impelido a buscar un sentido, y ve que no puede hallarlo fuera de sí. En esta contradicción consiste el absurdo camusiano. 

La preocupación por el sentimiento de lo absurdo y su posible superación recorre la obra de Camus, principalmente relatos, teatro y ensayo, compartiéndola, en especial en el ensayo y en los artículos periodísticos, con la preocupación por las cuestiones sociales y políticas.sísifo

Es en el ensayo filosófico El mito de Sísifo (1942) donde Camús plantea nítidamente el tema del absurdo. Sísifo, personaje de la mitología griega, es castigado por los dioses a acarrear un piedra enorme hasta lo alto de un montículo; llegado a la cima, la piedra regresa rodando al punto de partida, y Sísifo regresa también para cargar de nuevo con la piedra cuesta arriba, en una operación que se repite eternamente. Es sobre todo en los viajes de regreso, cuando Sísifo se da cuenta plena de lo absurdo de su condición (como el obrero, condenado a perpetuidad a realizar trabajos maquinales y que solo en ciertos momentos es consciente de lo absurdo de su destino). Sísifo no puede escapar. ¿Qué hacer?

Responder con dignidad, es decir, con rebeldía. El hombre del absurdo no está atado por una esperanza del porvenir o de una eternidad feliz, como lo estaba el antiguo. Es consciente de su destino. Pero no hay destino que no se venza con el desprecio. Y concluye:

Il faut imaginer Sisyphe hereux  (Hay que imaginar a Sísifo feliz).

(CONTINÚA)

(De Los libros de mi vida. Lista B)

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ALBERT CAMUS. Un verano invencible II

l homme révoltéEn el ensayo El hombre en rebeldía (L’Homme révolté), publicado en 1951, Camus da un salto desde el absurdo hasta el umbral de un significado. A diferencia de la revolución, que pretende cambiar el sistema y los individuos a costa del sacrificio del propio ser humano, la rebeldía consiste en el rechazo de lo que atenta contra lo más íntimo de la humanidad, para preservar el núcleo de lo que somos. La dignidad. Y en esta actitud, que es un no pero también un sí, el filósofo existencialista (quizá entonces tenga razón en no considerarse como tal) vislumbra la sombra de una trascendencia. Si, en su rebeldía, el hombre acepta morir, afirma, es prueba de que “se sacrifica en beneficio de un bien del que juzga que rebasa su propio destino”. En todo caso, concluye, hay que salvar al hombre a través del amor y la razón.

Este aroma de trascendencia y las actitudes encontradas acerca del compromiso social (comunismo o no), determinaron el famoso enfrentamiento con Sartre. 

Albert Camus nace en 1913 en Mondovi, Argelia francesa. Al año siguiente muere el padre, trabajador de origen alsaciano, a consecuencia de las heridas sufridas en unamondovi de las primeras batallas de la guerra europea. La madre, de origen menorquín, tiene que sostener la familia (dos hijos) en condiciones de extrema pobreza: trabaja realizando tareas domésticas en domicilios. Viven en una casa pobre de un barrio pobre de Argel.

En estas condiciones, el niño Albert acaba tan brillantemente los estudios primarios que su maestro, Louis Germaine, le consigue una beca para estudiar el bachillerato. Muchos años después, en su discurso de aceptación del Premio Nobel, el premiado había de recordar a su antiguo maestro y agradecerle el gesto y las sabias enseñanzas recibidas.

Además de por los estudios, el joven Camus muestra entusiasmo por el deporte, en futbolespecial por el fútbol, y llega a jugar de portero en Racing Universitario de Argel. Pero el primer brote de la enfermedad que le tendría amenazado durante toda la vida (tuberculosis) trunca sus aspiraciones deportivas.

Cursa estudios superiores y se matricula en la facultad de filosofía de Argel. En 1933 se casa (el matrimonio dura un año) y empieza a realizar ocasionalmente trabajos administrativos para subsistir. En el 34 se afilia al partido comunista; en el 35 se da de baja del partido tras comprobar que los ideales más altos pueden ser objeto de trapicheos políticos. Participa en representaciones teatrales con la compañía Ràdio-Alger. En 1936 se licencia en estudios superiores con un trabajo sobre Relaciones entre helenismo y cristianismo a través de las obras de Plotino y San Agustín.

Periodista en Alger Républicain, en 1937 publica el ensayo El revés y el derecho. Y en 1939 Bodas (Noces), conjunto de breves artículos sobre lugares y viajes en los que manifiesta su sintonía con el misterio de la naturaleza y del corazón humano, ajeno a cualquier abstracción o ideología – Au milieu de l’hiver, j’apprenais enfin qu’il y avait en moi un été invincible, escribe.

En 1940 se traslada a París, donde trabaja en Paris-Soir. La ocupación alemana fuerza el traslado de la publicación fuera de la capital. En diciembre se casa concamus casares Francine Faure, matemática y pianista, con la que tendrá dos hijos y mantendrá una buena relación hasta el final, no obstante las infidelidades de él, en especial con la que se considera que fue su gran amor, Maria Casarès, famosa actriz del teatro francés, de origen español (hija de un ministro de la Segunda República).

En 1942, mientras colabora con la Resistencia, se publican el ensayo y la novela que cimentan su prestigio de pensador y literato: El mito de Sísifo y El extranjero, novela ésta que constituye un retrato impresionante del individuo ajeno al mundo y a sí mismo, hasta su repentino despertar ante el absurdo definitivo.

combat 1943En el 43 pasa a dirigir la revista clandestina Combat, que abandona tras la liberación al cambiar la publicación su línea de izquierda independiente. Por entonces llegan sus dos grandes éxitos teatrales, EL Malentendido y Calígula, estrenada ésta en 1945 con un magnífico Gérard Philipe de veintidós años como protagonista.

En la novela La peste (1947), ambientada en una Orán amenazada por la epidemia, ofrece una parábola trasparente sobre la lucha cotidiana contra el mal que atenaza a la humanidad, y que no cuenta con más recompensa que la misma dignidad del esfuerzo y de la rebeldía.

El sentido de esta rebeldía, y su absoluta necesidad para una humanidad carente degerard philip valores y consuelos metafísicos, constituye el contenido del ensayo El hombre en rebeldía (L’Homme révolté), obra que recibió duros ataques de la izquierda marxista y culminó la ruptura entre Camus y Sartre, durante un tiempo aparentes compañeros de viaje.

No hace falta decir que la actitud, el talante, más que humanitario, humano, de Camus no encajaba en una sociedad bipolar como aquella – y como otras muchas -, dividida por un telón de acero físico y mental entre “los nuestros” y “los otros”, “los buenos” y “los malos”.

Su misma postura sobre la cuestión de Argelia, agitada entonces por el independentismo árabe y por la violenta respuesta de la metrópoli y de un sector de los colonos franceses, le valió las acusaciones de traición de unos y otros. Él soñaba con una conciliación entre la patria argelina a la que debía el calor de la tierra y del verano eterno que llevaba dentro y la patria francesa de la lengua y la cultura. No pudo ser. Y es que los espíritus conciliadores suelen tener sueños imposibles.

El 10 de diciembre de 1957 Albert Camus leyó el discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura. Dos años y un mes después, a los 46 de edad, y en el clímax de su carrera literaria y humana, moría en accidente automovilístico.camus nobel 

camus muerte

¿Absurdo?

No hay respuesta. La naturaleza no habla, y los dioses parece que no existen.

Lo extraño es que, en lo más duro del invierno de la vida, el ser humano pueda sentir que en su interior habita un verano invencible.

Je continue à croire que ce monde n’a pas de sens supérieur. Mais je sais que quelque chose en lui a du sens et c’est l’homme, parce qu’il est le seul être à exiger d’en avoir.

(Sigo creyendo que este mundo no tiene un sentido superior. Pero sé que algo en él tiene sentido y es el hombre, porque es el único ser que exige que lo tenga.)

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(De Los libros de mi vida. Lista B

  

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MALCOLM LOWRY. El infierno deseado I

lowryQue el Infierno no exista no está probado. De hecho, muchas personas lo han buscado y encontrado y sufrido. Algunas, después de hallarlo se han limitado a describirlo, como el sabio Dante Alighieri; otras se han complacido en sumergirse en él hasta el último suplicio, como el romántico Malcolm Lowry. No sé si es correcto contraponer “romántico” a “sabio”, pero yo ya me entiendo.

Se dirá que no, que el Infierno no existe, que todo eso son solo imaginaciones de artistas y poetas, como Rimbaud, quien afirmaba haber pasado en él una temporada.

Y es verdad, todo son imaginaciones.

La tarea del artista consiste en transformar las imaginaciones vividas o pensadas en la suprema realidad del arte. Es lo que hizo Lowry, a costa, como buen romántico, de under the volcanola propia vida.

Malcolm Lowry es uno de esos escritores considerados de hecho como autores de un solo libro, por muchos que hayan escrito y publicado. Piénsese en Cervantes con su Don Quijote o en Dante con su Divina Comedia.

El libro de Lowry se titula Bajo el volcán y se publicó en 1947 tras diez años de escritura, incluidas cuatro reescrituras completas. En verdad, su estructura es tan poco convencional, tan enrevesada (sin ninguna connotación peyorativa en el adjetivo) que resulta casi imposible resumir la trama. Veamos…

En efecto, es imposible. Después de varios intentos y consultas he encontrado finalmente un sitio (literario) de internet, donde se ruega que alguien aporte un resumen, ya que – se supone – el o los responsables del sitio no han sido capaces de hacerlo.

La intención de la obra está clara. Lo que he escrito es algo nuevo sobre el fuego del infierno. Y el desarrollo es en efecto endiablado, pero – pese a la apariencia cuernavacaenrevesada – perfectamente encadenado y tan ajustado como la maquinaria del cosmos, lo que se muestra claramente en la larga carta que Lowry escribió a su editor inglés, Jonathan Cape, para defender su obra ante las reticencias del lector de la editorial.

Hay una ciudad entre dos volcanes, Cuernavaca, en un país, México, donde un hombre, Geoffrey Firmin, llamado “el Cónsul”, se debate entre el alcohol irrenunciable y el vago intento de hallar una salida, un camino, en una selva oscura poblada de símbolos y de oscuras premoniciones, siempre bajo la fuerza obsesiva e ineluctable de la autodestrucción.popocatepetl-cenizas2

Hay cuatro personajes principales: el Consul, su ex esposa Yvonne, su hermanastro Hugh, y el amigo Jacques Laurelle, concebidos – dice el autor – como aspectos del mismo hombre o del espíritu humano.

Hay un día, el Día de Muertos (2 de noviembre ) de 1938, durante el cual se desarrolla toda la acción, de las 7 de la mañana a las 7 de la tarde. Hay un relato endiablado – ya lo he dicho – de lo que ocurre en ese día en la mente de un hombredia de muertos alcoholizado y en su alrededor. Ese alrededor está poblado de hechos y de objetos que se agitan, danzan, se muestran, se transmutan, en una experiencia que poco años después se llamaría psicodélica. Hechos y objetos que son símbolos:

El jardín es aquél del que fuimos expulsados y que volveremos a perder, derrotados por las guerras que asolan Europa y el mundo.

La ebriedad del Cónsul es la borrachera universal que representa las tres guerras (la del 14, la española y la que está al llegar).

México es el teatro de la ilusión del renacer y de las desgracias últimas, es decir, del mundo.

La rueda de la fortuna de la plaza del pueblo es el samsara de buda o el eterno retorno.

El hombre que muere en el camino sin ayuda es la humanidad que empieza a batalla del ebrohundirse en la Batalla del Ebro ante la pasividad del mundo.

Los volcanes que, a partir de cierto momento, parecen cada vez más cerca, anuncian la guerra mundial inminente.

La guerra, siempre en el trasfondo del relato, es la misma fuerza autodestructora del Cónsul.

El caballo que el Cónsul libera en el capítulo XII y que, desbocado, mata a Yvonneel farolito en el XI, es el mal desencadenado.

Y también los números tienen su función simbólica o esotérica, en especial el 7 y el 12.

De doce capítulos está formada la novela. En el último, el Cónsul se sumerge en El Farolito, cantina inmunda de El Parián, y su encuentro con el necesario mezcal desencadena una experiencia alucinante – en el sentido propio de la palabra – , en la cual todos los hilos del libro, políticos, esotéricos, trágicos, cómicos y demás se reúnen en busca de un final.

Un final en que toda esperanza queda anulada. En el confuso ambiente de la cantina, el Cónsul es extrañamente hostigado, acorralado, sacado a la calle y tiroteado por unos individuos siniestros que sin duda representan el lado peor de la humanidad, el que está ganando la guerra de España. franco millán

Esta es una de las impresiones posibles que de Bajo el Volcán puede darse en un par de páginas. Las hay mejores, por supuesto, como la que, en pocas líneas, nos ofrece el novelista y crítico mexicano Hernán Lara Zavala:

… una novela imbuida de un profundo sentido mítico y religioso, que permite que aun los que abjuran del alcoholismo puedan sentir la carga de la angustia existencial del Cónsul; es una novela que nos brinda una dolorosa imagen de la caída del hombre, de su lucha consigo mismo observada con penetrante lucidez y sentido crítico, no exento, por cierto, de sentido del humor. Es también una historia que plantea la imposibilidad del amor, la soledad innata del hombre, del vano anhelo de ir más allá de sus capacidades humanas y de la condenación a la que está sujeta cualquier persona por el solo hecho de vivir en este mundo que, a veces, puede asemejarse a un infierno.cristeros

(CONTINÚA)

(De Los libros de mi vida. Lista B)

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MALCOLM LOWRY. El infierno deseado II

birkenheadMalcolm Lowry nació en Birkenhead, Inglaterra, en 1909. El padre era un rico comerciante de algodón, metodista, metódico y abstemio, con el que joven Malcolm no se sintió nunca identificado. La madre sí fue claro objeto de su amor, aunque parece que no hubo la correspondencia debida. El ambiente familiar era de bienestar económico y de certezas morales, de modo que, como solía corresponder a tales ambientes, al niño Malcolm se le colocó a los siete años en un internado.

Cursó estudios secundarios en la escuela Leys, cerca de Cambridge, pero antes de entrar en la universidad, a los 18 años, y con el consentimiento de su siempre complaciente padre – no obstantes las diferencias – se embarcó en un carguero ultramarinehacia extremo Oriente, experiencia que fructificaría, unos años después, en su primera novela, Ultramarine.

Licenciado en la Universidad de Cambridge, tiene claro que su interés primordial es la literatura. Escribe poesía, pero el descubrimiento de la obra del escritor norteamericano Conrad Aiken, le impulsa a seguir decididamente los caminos de la narrativa contemporánea más avanzada.  Viaja a Estados Unidos para conocerle personalmente y terminan convirtiéndose en grandes amigos. Y también en competidores, en más de un aspecto.

En 1933, estando ambos (y la esposa de Aiken) de viaje por España, Conrad presenta a Malcolm a la joven norteamericana Jan Gabriel, de la que nuestro escritor queda perdidamente enamorado. Al año siguiente se casan en París.

Duró poco la felicidad, porque, en cuanto Jan fue consciente de que convivía con un alcohólico, huyó a Estados Unidos con la excusa de visitar a su madre. Él la siguió, jan gabrielse sometió a tratamiento hospitalario e intentaron salvar la relación, sobre todo en México, adonde él había tenido que irse antes por problemas legales. Se encontraron en Cuernavaca el 2 de noviembre de 1936.Y aquí empieza la confusión entre la realidad y la ficción, cuando Malcolm trata de dar forma y sentido literarios a sus fantasmas, iniciando la composición – porque la obra es como una sinfonía – de Bajo el volcán.

La reconciliación no pudo ser, y Malcolm se quedó solo en Cuernavaca, con la única compañía del mezcal, hasta que en el verano de 1938 fue expulsado del país no se sabe exactamente por qué.

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Siguiendo el consejo y los cheques del padre, se instaló en un hotel de Los Angeles, donde continuó con la redacción de la novela, trabajó como guionista en Hollywood y conoció a la actriz y también escritora Margerie Bonner, que se convertiría en su segunda esposa.

La pareja se instaló en Vancouver, primero en la ciudad y luego en una cabaña junto al mar, donde vivieron, escribieron – especialmente Malcolm, poseído por una especie de fiebre creativa – y bebieron; pues, a diferencia de la primera esposa, margeriebonnermalcolmlowryMargerie nunca pretendió que él se decidiese entre ella y la botella. 

En 1944 un incendio destruyó la cabaña, pero los manuscritos – no concluidos – de Bajo el volcán lograron ser rescatados. Se perdieron otros. Es curioso que varios originales de Lowry sufrieran diversos tipos de accidentes, incluida una pérdida en un taxi, como si algo – quizá algo de él mismo – conspirase contra sus propios esfuerzos creativos, no de otra manera como la adicción alcohólica trabajaba en el sentido de la muerte en contra del sentido natural de la vida, propio de un hombre fuerte, de complexión atlética y, en principio, vital como él. Pero lo cierto es que Lowry vivía reconcomido por mil temores ocultos: a la soledad, al sexo, al fracaso literario, a la autoridad…

El caso es que, con la ayuda imprescindible de Margerie, Malcolm puso el punto final definitivo a su novela en 1946, tras diez años de trabajos, incluidas revisiones y cuatro reescrituras. 

Después de ser rechazada en doce ocasiones por distintas editoriales, finalmente Bajo el volcán se publicó en 1947 al mismo tiempo en Nueva York (Reynal and Hichtcock, cuyo editor, Albert Eskine, se convirtió en rendido admirador de Lowry) y Londres (Jonathan Cape) y, si no fue un éxito inmediato de ventas, sí inició el cabañacamino seguro para convertirse en un libro de culto y hasta en un clásico, digo yo, de la literatura contemporánea.

El resto de la producción literaria de Lowry, más bien escasa, no alcanza, ni lo pretende, la altura o, mejor dicho, las profundidades de Bajo el volcán. 

Luego de abandonar Canadá, la pareja viajó por el Caribe y Europa. Parece que, con el tiempo, la relación se fue deteriorando hasta el extremo que ella llegó a temer que él la matara.

Finalmente, en 1955 se instalaron en Ripe (Inglaterra). Allá mismo, en un chalet alquilado, en junio de 1957 murió Malcolm Lowry. Un accidente desgraciado (death by misadventure), sentenció el forense. Es decir, una combinación de alcohol, píldoras y ahogamiento por los propios vómitos.

Algo de él mismo, algo que vagamente intentaba combatir y que siempre trató de descifrar en su obra, acabó con él. Triunfó el Infierno, quizá secretamente deseado.malcolm_lowry fin

(De Los libros de mi vida. Lista B)

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PAVESE. El vicio absurdo I

pavese¿Cuándo leí por primera vez a Pavese?

Su nombre sonaba mucho entre la progresía barcelonesa, pero yo no sabía quién era ni qué representaba. A finales de 1971, la primera vez que estuve en Italia, compré una de sus novelas más famosas. La leí con mucho gusto, pero seguí sin saber qué era o qué representaba. En los años siguientes leí casi todas sus obras, y parece que llegué a entender algo, ahí está este párrafo de mi Diario fechado el 2 de febrero de 1980:

Lo mejor de Pavese es el estilo. Pero ese estilo no es solo forma: es la única expresión posible de su personalidad. Una expresión trabajada, depurada, por supuesto. Una de sus grandes habilidades – o virtudes – consiste en saber diluir las ideas en la acción y, sobre todo, en la descripción del paisaje, siempre en íntimo contacto con los sentimientos de los personajes. No entiendo qué entienden por realismo los que le califican de realista.

Ahora que he tenido que volver a él para colocarle en el sitio que creo que le corresponde en esta lista, después de releer alguna de sus obras y de consultar a algunos de sus críticos y reseñadores, tengo la sensación de que no he avanzado mucho. Tengo la sensación de que, como ocurre con muchos creadores, a Pavese no se le puede explicar, solo se le puede leer y dejarse embargar por ese sentimiento acre, tierno, nostálgico, duro, abismal que despierta su lectura.

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Anguilla – así llaman al narrador los otros personajes, sin que se sepa su nombre verdadero – es un hombre de mediana edad que regresa a Italia después de haber hecho fortuna en América. Hace poco que la guerra ha terminado, y él vuelve a su tierra, un pueblo situado en el valle del Belbo, atraído por una fuerte nostalgia, con la esperanza de reencontrar las propias raíces. Tarea difícil. Ni siquiera sabe dónde nació en realidad. Abandonado al nacer, fue recogido por un matrimonio campesino pobre, a cambió de una ayuda pública.

Ahora, lo primero que comprueba es que, aunque todo es lo mismo, todo ha cambiado. La guerra ha pasado con sus estela de sangre, odios y ajustes de cuentas Belbo panorama con filari da Sant'Elena ©DDFmal saldadas. Nuto es una amigo de la infancia, carpintero y músico ambulante. Apenas ha salido de la comarca. Acompaña a Anguilla y responde – no siempre – a las continuas interrogaciones de éste sobre la actual situación de las personas y familias de entonces. En Gaminella, donde Anguilla vivió la infancia con sus padres adoptivos, hay ahora otra familia, con un adolescente, Cinto, que despierta la compasión (es cojo) y simpatía de Anguilla, quien se ve en parte reflejado como el niño que fue. En casa Mora, importante hacienda agrícola, donde fue a trabajar y vivir a los trece años, ya no hay nadie de los de entonces, ni el patrón don Mateo, ni las tres encantadoras hijas (él estuvo enamorado en secreto de la pequeña, Santa, pero la diferencia social era insalvable). Por Nuto se entera del triste final de las dos mayores, pero el amigo parece reacio a hablarle de la pequeña.

En sus recorridos por los campos y lugares de la infancia común, Anguilla y Nuto hablan de la tierra, del mundo campesino, tan diferente del ciudadano, de los ritos yHoguera de San Juan-San Juan Mata mitos encarnados en las labores diarias: las hogueras, que siempre y en especial en las noches de San Juan iluminan las colinas y favorecerán una mejor cosecha; la Luna, que preside y condiciona todos los trabajos: la tala de árboles, los injertos, las podas… ¿Supersticiones? No, afirma Nuto, superstición es lo que se usa para dominar y embrutecer al pueblo, y estos hombre son ignorantes, sí, pero la tierra la conocen. Y a veces enloquecen.

En un rapto de locura, Vallino, el padre de Cinto, mata a las dos parientes con las que habita, prende fuego a la casa y se ahorca. Anguilla ruega a su amigo que se haga cargo del chico, y Nuto accede. Lo que no consigue es que su amigo le explique con claridad lo que pasó en la guerra, ¿fué él, Nuto, combatiente antifascista, partisano? ¿Cómo afectó en realidad la guerrilla a las gentes del pueblo? Y es que de vez en cuando la aparición de cadáveres de “ejecutados” por los partisanos despierta las iras de parte del pueblo contra los “comunistas”.

Nuto da pocas explicaciones, pero al final revela lo que parece esencial para Anguilla. Santa, la bella Santina, fue amante de varios mandos fascistas, después se unió a los partisanos. Descubierta como espía, fue ejecutada. Luego – prosigue Nuto -, cubrimos su cuerpo con sarmientos de vid, echamos gasolina encima y prendimos fuego. El año pasado todavía estaba la señal, como el lecho de una hoguera.

Con esta frase el 9 de noviembre de 1949 Cesare Pavese daba fin a su última novela, La luna y las hogueras (La Luna e i falò).

Una novela perfecta, en el sentido de que reúne y armoniza de modo eficaz y misterioso – el misterio es elemento esencial de su eficacia- los mundos y las preocupaciones pavesianas: la realidad de los hombres y mujeres que se debaten en dialoghiuna sociedad ingrata, por una parte, y por otra, la presencia intemporal del mito, encarnado en las fases rítmicas de la tierra, en las fuerzas oscuras que mueven a los seres humanos, en el destino. 

Entre estos dos polos de tensión se mueve, creo yo, toda la obra de Pavese. Sus manifestaciones más claras, y opuestas, están, por un lado, en el realismo social de El camarada (Il compagno), historia de un pequeño burgués inmaduro e individualista que va tomando conciencia de la situación hasta comprometerse activamente con la oposición antifascista y, por otro lado, en el largo coloquio puesto en boca de personajes de la mitología que constituye Diálogos con Leucó, compendio de las obsesiones primordiales del autor, que en definitiva se reducen al misterio del ser, de la vida, de la muerte y del destino humano.

Pero, en la mayor parte de su obra narrativa, Pavese tiene la habilidad de mezclar sabiamente el aspecto realista con el mítico y simbólico, incluso de manera que éste último puede pasar desapercibido. El mejor ejemplo lo tenemos en la novela Entre mujeres solas (Tra donne sole), que inspiró una excelente película de Antonioni (Le Amiche). le amicheEn ella hace un retrato de un pequeño grupo de mujeres jóvenes de la alta sociedad turinesa, visto por Clelia, turinesa también de nacimiento, pero de clase trabajadora, que ha prosperado en Roma sin envilecerse y que ha llegado a Turín para abrir una tienda de una importante firma de moda. El vacío y la insustancialidad del mundo de las ricas (y de sus amigos ricos), contrasta con la seguridad de Clelia, quien, anclada en la vida por el esfuerzo y el trabajo, participa – críticamente – en aquél ambiente podrido por la ociosidad y la desesperanza. El relato empieza con el intento de suicidio de una de las mujeres, y concluye, poco tiempo después, con su suicidio efectivo.

El autor no necesitó un segundo intento.

(CONTINÚA)

(De Los libros de mi vida. Lista B)

 

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