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ALBERT CAMUS. Un verano invencible I

camus 1Recibe el nombre de existencialismo la línea de pensamiento filosófico que floreció en los años 40 y 50 del siglo pasado, si bien con ilustres precursores. Lo curioso del existencialismo es que algunos autores de los considerados sus más claros representantes no se identifican como existencialistas.

Para empezar, los precursores, como Kierkegaard y Unamuno. Pero esto es normal, porque por entonces ni siquiera se había acuñado el término. Tampoco Gabriel Marcel se consideraba existencialista. Y ni siquiera Albert Camus. Y esto sí que es llamativo, porque resulta que a Camus, junto con Sartre, se le tiene como el más alto representante de la literatura y la filosofía existencialista.

Pero antes de abordar el personaje estaría bien recordar qué era (o es), qué significaba (o significa) elcafe existencialista existencialismo. Para unos fue solo una moda pasajera; para otros, una revolución del pensamiento de calibre kantiano, quiero decir, de esas que cambian el foco del pensar y dejan al que no se suma completamente descolocado y como fuera de su propio tiempo.

Comoquiera que no soy de los que se apuntan sin más a los unos o a los otros (a riesgo de que me tilden de equidistante o de relativista, cosas al parecer muy feas) he de reconocer que ambas posturas tienen razón.

Que el existencialismo fue una moda es evidente. Una moda que no solo afectó a la filosofía y a la literatura sino también a la música (en especial la canción), al cine, a la indumentaria y a la manera de vivir. Basta recordar los nombres de Édith Piaf y Juliette Gréco y los jerseys de cuello alto doblado y las cavas jazzísticas y humeantes de París.

julietteComo filosofía, lo que no se puede decir es que el existencialismo constituya un sistema de pensamiento cerrado y coherente (cosa que, por otra parte, parece imposible después de Nietzsche). Más bien cabría calificarlo como un cambio de enfoque.

Tradicionalmente, la filosofía intentaba la explicación del mundo, en el que iba incluido el hombre. A finales del siglo XVIII,  Kant nos explicó que, además de incluirlo, el mundo está dentro del ser humano, porque resulta que la realidad externa la configuran las facultades de percepción del individuo.

La novedad del existencialismo es que, de hecho, niega al mundo como naturaleza determinante. Lo único que existe, afirma, es el individuo. Lo único que a cada cual importa y, por lo tanto, lo único que debe importar a la filosofía, viene a decir, es el hombre concreto, el individuo de carne y hueso que vive, goza, sufre y sabe que ha de morir. Lo único que de verdad conocemos es la experiencia de la vida, nuestra existencia concreta.

Además, esa existencia no procede de una esencia previa, sino que la precede. El ser humano se crea a sí mismo desde su libertad. En palabras un poco incomprensibles para mí, Sartre sitúa así la cuestión:

No hay naturaleza porque no hay Dios para concebirla. El hombre es el único que no solo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere y como se concibe desde la existencia; el hombre no es otra cosa que lo que él se hace. Este es el primer principio del existencialismo.

sartre

La existencia del individuo precede a la esencia. 

Camus comparte esta idea. No hay Dios ni orden alguno coherente creador o responsable del ser humano. Éste tiene que hacerse por sí mismo con lo único que posee: la libertad, la facultad terrible de decidir, de elegir el camino que ha de seguir. Y en este camino, enseguida se le muestran tres evidencias insoslayables.

La muerte. Si todo, absolutamente todo, acaba en una muerte absurda (y Camus no podía conocer el punto final de su biografía), ¿que valor tiene la vida? Consideración que lleva a la siguiente evidencia.

El suicidio. Y es que Camus piensa que la cuestión del suicido habría de ser el fundamento de toda la filosofía: establecer si vale la pena o no vivir esta vida y obrar en consecuencia. Una vida, la humana, que no puede soslayar lo absurdo de su realidad.

Lo absurdo es el acorde fundamental de la vivencia humana. Pero no es que el mundo sea en sí mismo absurdo, pues la naturaleza no es absurda; es lo que es y no hay criterio que nos permita corregirla. Tampoco está lo absurdo en el ser humano en sí, que no es más que uno de tantos seres vivos que pueblan la tierra, aunque con una característica especial.

Lo absurdo nace y se manifiesta en el choque entre el irreprimible deseo humano de hallarle una razón, un sentido a la existencia (característica que no poseen los otros animales), y la indiferencia total de la naturaleza ante esta (¿estúpida?) exigencia. Es decir, el mundo es irracional, pero el hombre se siente impelido a buscar un sentido, y ve que no puede hallarlo fuera de sí. En esta contradicción consiste el absurdo camusiano. 

La preocupación por el sentimiento de lo absurdo y su posible superación recorre la obra de Camus, principalmente relatos, teatro y ensayo, compartiéndola, en especial en el ensayo y en los artículos periodísticos, con la preocupación por las cuestiones sociales y políticas.sísifo

Es en el ensayo filosófico El mito de Sísifo (1942) donde Camús plantea nítidamente el tema del absurdo. Sísifo, personaje de la mitología griega, es castigado por los dioses a acarrear un piedra enorme hasta lo alto de un montículo; llegado a la cima, la piedra regresa rodando al punto de partida, y Sísifo regresa también para cargar de nuevo con la piedra cuesta arriba, en una operación que se repite eternamente. Es sobre todo en los viajes de regreso, cuando Sísifo se da cuenta plena de lo absurdo de su condición (como el obrero, condenado a perpetuidad a realizar trabajos maquinales y que solo en ciertos momentos es consciente de lo absurdo de su destino). Sísifo no puede escapar. ¿Qué hacer?

Responder con dignidad, es decir, con rebeldía. El hombre del absurdo no está atado por una esperanza del porvenir o de una eternidad feliz, como lo estaba el antiguo. Es consciente de su destino. Pero no hay destino que no se venza con el desprecio. Y concluye:

Il faut imaginer Sisyphe hereux  (Hay que imaginar a Sísifo feliz).

(CONTINÚA)

(De Los libros de mi vida. Lista B)

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ALBERT CAMUS. Un verano invencible II

l homme révoltéEn el ensayo El hombre en rebeldía (L’Homme révolté), publicado en 1951, Camus da un salto desde el absurdo hasta el umbral de un significado. A diferencia de la revolución, que pretende cambiar el sistema y los individuos a costa del sacrificio del propio ser humano, la rebeldía consiste en el rechazo de lo que atenta contra lo más íntimo de la humanidad, para preservar el núcleo de lo que somos. La dignidad. Y en esta actitud, que es un no pero también un sí, el filósofo existencialista (quizá entonces tenga razón en no considerarse como tal) vislumbra la sombra de una trascendencia. Si, en su rebeldía, el hombre acepta morir, afirma, es prueba de que “se sacrifica en beneficio de un bien del que juzga que rebasa su propio destino”. En todo caso, concluye, hay que salvar al hombre a través del amor y la razón.

Este aroma de trascendencia y las actitudes encontradas acerca del compromiso social (comunismo o no), determinaron el famoso enfrentamiento con Sartre. 

Albert Camus nace en 1913 en Mondovi, Argelia francesa. Al año siguiente muere el padre, trabajador de origen alsaciano, a consecuencia de las heridas sufridas en unamondovi de las primeras batallas de la guerra europea. La madre, de origen menorquín, tiene que sostener la familia (dos hijos) en condiciones de extrema pobreza: trabaja realizando tareas domésticas en domicilios. Viven en una casa pobre de un barrio pobre de Argel.

En estas condiciones, el niño Albert acaba tan brillantemente los estudios primarios que su maestro, Louis Germaine, le consigue una beca para estudiar el bachillerato. Muchos años después, en su discurso de aceptación del Premio Nobel, el premiado había de recordar a su antiguo maestro y agradecerle el gesto y las sabias enseñanzas recibidas.

Además de por los estudios, el joven Camus muestra entusiasmo por el deporte, en futbolespecial por el fútbol, y llega a jugar de portero en Racing Universitario de Argel. Pero el primer brote de la enfermedad que le tendría amenazado durante toda la vida (tuberculosis) trunca sus aspiraciones deportivas.

Cursa estudios superiores y se matricula en la facultad de filosofía de Argel. En 1933 se casa (el matrimonio dura un año) y empieza a realizar ocasionalmente trabajos administrativos para subsistir. En el 34 se afilia al partido comunista; en el 35 se da de baja del partido tras comprobar que los ideales más altos pueden ser objeto de trapicheos políticos. Participa en representaciones teatrales con la compañía Ràdio-Alger. En 1936 se licencia en estudios superiores con un trabajo sobre Relaciones entre helenismo y cristianismo a través de las obras de Plotino y San Agustín.

Periodista en Alger Républicain, en 1937 publica el ensayo El revés y el derecho. Y en 1939 Bodas (Noces), conjunto de breves artículos sobre lugares y viajes en los que manifiesta su sintonía con el misterio de la naturaleza y del corazón humano, ajeno a cualquier abstracción o ideología – Au milieu de l’hiver, j’apprenais enfin qu’il y avait en moi un été invincible, escribe.

En 1940 se traslada a París, donde trabaja en Paris-Soir. La ocupación alemana fuerza el traslado de la publicación fuera de la capital. En diciembre se casa concamus casares Francine Faure, matemática y pianista, con la que tendrá dos hijos y mantendrá una buena relación hasta el final, no obstante las infidelidades de él, en especial con la que se considera que fue su gran amor, Maria Casarès, famosa actriz del teatro francés, de origen español (hija de un ministro de la Segunda República).

En 1942, mientras colabora con la Resistencia, se publican el ensayo y la novela que cimentan su prestigio de pensador y literato: El mito de Sísifo y El extranjero, novela ésta que constituye un retrato impresionante del individuo ajeno al mundo y a sí mismo, hasta su repentino despertar ante el absurdo definitivo.

combat 1943En el 43 pasa a dirigir la revista clandestina Combat, que abandona tras la liberación al cambiar la publicación su línea de izquierda independiente. Por entonces llegan sus dos grandes éxitos teatrales, EL Malentendido y Calígula, estrenada ésta en 1945 con un magnífico Gérard Philipe de veintidós años como protagonista.

En la novela La peste (1947), ambientada en una Orán amenazada por la epidemia, ofrece una parábola trasparente sobre la lucha cotidiana contra el mal que atenaza a la humanidad, y que no cuenta con más recompensa que la misma dignidad del esfuerzo y de la rebeldía.

El sentido de esta rebeldía, y su absoluta necesidad para una humanidad carente degerard philip valores y consuelos metafísicos, constituye el contenido del ensayo El hombre en rebeldía (L’Homme révolté), obra que recibió duros ataques de la izquierda marxista y culminó la ruptura entre Camus y Sartre, durante un tiempo aparentes compañeros de viaje.

No hace falta decir que la actitud, el talante, más que humanitario, humano, de Camus no encajaba en una sociedad bipolar como aquella – y como otras muchas -, dividida por un telón de acero físico y mental entre “los nuestros” y “los otros”, “los buenos” y “los malos”.

Su misma postura sobre la cuestión de Argelia, agitada entonces por el independentismo árabe y por la violenta respuesta de la metrópoli y de un sector de los colonos franceses, le valió las acusaciones de traición de unos y otros. Él soñaba con una conciliación entre la patria argelina a la que debía el calor de la tierra y del verano eterno que llevaba dentro y la patria francesa de la lengua y la cultura. No pudo ser. Y es que los espíritus conciliadores suelen tener sueños imposibles.

El 10 de diciembre de 1957 Albert Camus leyó el discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura. Dos años y un mes después, a los 46 de edad, y en el clímax de su carrera literaria y humana, moría en accidente automovilístico.camus nobel 

camus muerte

¿Absurdo?

No hay respuesta. La naturaleza no habla, y los dioses parece que no existen.

Lo extraño es que, en lo más duro del invierno de la vida, el ser humano pueda sentir que en su interior habita un verano invencible.

Je continue à croire que ce monde n’a pas de sens supérieur. Mais je sais que quelque chose en lui a du sens et c’est l’homme, parce qu’il est le seul être à exiger d’en avoir.

(Sigo creyendo que este mundo no tiene un sentido superior. Pero sé que algo en él tiene sentido y es el hombre, porque es el único ser que exige que lo tenga.)

tipasa2

(De Los libros de mi vida. Lista B

  

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Caro diario. Las citas

musica

10-II-58
La música aporta los consuelos de la filosofía sin las estrecheces de la dialéctica, sin la desazón de las conclusiones. No expresa ideas, siembra sentimientos.

28-VIII-58

Procuro ser metafísico en el más estricto sentido de la palabra. En lo exterior trato de hallar la fantástica verdad de los objetos, de la que sólo son un símbolo. En lo interior, procuro agitar las más puras y místicas emociones, los sentimientos más vírgenes

8-X-58

Revestimos a una criatura de las mejores galas y le hacemos objeto de nuestro amor. Y cuando, desnuda, la contemplamos, achacamos a ella nuestra desilusión…

17-X-58

No hay más sentimiento que el sentimiento de sí mismo. No existe más amor que el amor propio. Toda pasión prende en el fuego del egoísmo. Nada cierto hay fuera, mientras que dentro conviven hermanas una inmensa soberbia con un consciente desprecio de uno mismo.

7-II-59

Es el genio, como siempre, lo que me cautiva. Nunca busco la obra, sino a su autor. ¡Y qué emoción reconocerme en él!

31-III-59

Es difícil – es imposible – que una obra propia nos satisfaga. Esto impulsa hacia la perfección, pero puede sembrar el camino de desaliento. Y sin embargo ¿qué más puede pedir nuestro orgullo sino que sea aplaudida una obra nuestra de la que no estamos satisfechos?

goethe viejo27-IV-59

Cuanto más lo pienso más me parece Goethe algo exóticamente perfecto. No con perfección utópico-racionalista sino con esa que produce el haber llegado allí adonde uno por su naturaleza está impulsado a llegar.

15-III-60 X

La falta de orden, de cierto método en el modo de vivir, resalta el aspecto extraño de la existencia. En cuanto deja uno de ser pieza perfecta y se abandona a íntimos y desconocidos impulsos, pierde el mundo su semblante sereno. Entonces se convierte uno en espectador; en trágico espectador, porque como se ha evadido al ritmo que todo lo llena, no percibe la música, y la danza le parece algo grotesco y descabellado, cruel. La solución estaría en unirse al ritmo sin perder la condición contemplativa. Pero esto es imposible. En cuanto uno se incorpora a la danza, nada comprende, de puro lógico y normal que lo encuentra todo.

3-X-60

Cansado de estudiar, leo Oscar Wilde: “El alma del hombre bajo el socialismo”. Grandes verdades, gran personalidad la de Oscar.

oscar fumando

14-X-60

Frecuentemente convierto mi seriedad en timidez, sin embargo, si consigo mantenerme en mi natural postura ante el más extraño, llego a intimidarlo.

27-X-60

Si esta incapacidad de socializarme y de estar a lo exterior tuviera su compensación en mi mundo interior ¡Magnífico!… Pero no. Apenas soy nada para mí, siquiera. Y entonces ¿por qué esta ambición que me dice poderlo todo?

…….

Mi espíritu está enfermo y conozco su mal: Una sobrecarga de inhibición. Como si todo lo apto de ser puesto en práctica pasase por el severísimo tamiz de una reflexión semiconsciente y fuera condenado. El exceso de reflexión que en la sangre llevo me impide la acción. El alcohol suele ser en este aspecto una excelente antitoxina… A veces, bebido, he pensado que el mundo normal de los otros debe ser como el mío cuando llevo unas copas de más…

14-XI-60

Debiera: olvidar mis defectos; dedicarme ingenuamente a cuanto me interesa; fomentar la alegría interna; realizarme en actos. Pero al considerarme incapaz de todo esto, peco ya contra el primer propósito.teatro-comedia

   18-XI-60

Por la noche, seis de los Maristas en el Dauphine de P. a la manifestación teatral del Comedia. Poca gente. Lo más pacífico del mundo. Pero llega la policía y lo estropea todo. Se llevan al organizador a comisaría, y dispersan al resto fusil en mano… Pasamos por la jefatura pero no está aquél.

25-XI-60

Con la carta, se reaviva el problema religioso. Mañana me espera A. y su rollo. Los del Opus me tienen frito. Sus ideales no son los míos.

Es preciso pasar de una postura ética a otra estética. Una visión “clásica” del mundo, inocente. Puestos el principio del Mal y el principio del Bien en constante lucha nada se puede avanzar. Todo queda reducido a una estéril y suicida guerra civil. Hay que acabar con esta clase de valores contrapuestos.

26-XI-60

Pienso que:

La sinceridad absoluta es barbarie.

La Religión es un presentimiento de la Ciencia Total.

La bondad de una persona no tiene que ver con la religión, sino con el carácter.

El amor es el símbolo espiritual en el que la naturaleza se expresa.

El artista que se ignora es el que produce más libremente. A Shakespeare no se le ocurriría nunca quemar su obra.

Buscar una justificación moral al mundo es empezar a construir por el tejado.

Definir es definirse.

Todo lo grande educa”.

Un hombre civilizado, solo y desnudo, en una selva virgen, es un rey… entre republicanos.

Los hombre piensan conforme a lo que son. Y no son conforme a lo que piensan.

Constantemente se engaña el hombre respecto a su futuro. Gracias a esto vive.

La Divinidad no es un Ser caprichoso: Todo lo que es, es necesariamente.

16-XII-60

Calígula” de Camus. Medio lectura, medio representación. Y luego coloquio. caligula-camus2Para mí, Quereas ha alcanzado una altura superior a la de Calígula. Calígula representa el retroceso a un idealismo romántico destructivo. Es un romanticismo lógico. Pero se habla demasiado del rigor lógico de este personaje que le lleva a su propia destrucción. La Naturaleza también tiene su lógica. Y nunca se equivoca.

23-XII-60

¡Adelante! ¿Por qué? ¡Adelante!

Ce qui sauve c’est de faire un pas”

28-XII-60

T. des H.” Antoine de Saint-Exupery sereno, majestuoso, tierno, íntimo. Un artista equilibrado, seguro. En resumen, un hombre inteligente y sensible que, identificado con su actividad, siente que la vida tiene un sentido.

31-XII-60

De aquél “Cada país tiene el gobierno que se merece” podría seguirse el corolario de que “en España sólo hay un hombre” o al menos, que así merezca ser llamado… ¿Y Bruto?

6-I-61

No hay horas más terriblemente dulzonas que las pasadas alegremente entre los mayores. Todo en ellos es pasado.

No hay serenidad tan perfecta como la que alcanza una mediana inteligencia provista de mucho sentido común y de escasa instrucción.

La ancianidad tiene memoria; la juventud esperanza. Pero todos ansían lograr la dicha en este mundo.

7-I-61

Todo es fracaso, lamento… y esperanza. No surge la nueva vida. Tal vez exija una lenta y constante elaboración. Todo queda para mañana, siempre… Y el mañana se burla de nosotros convirtiéndose en escurridizo presente.

9-XII-61

Una misma realidad puede ser captada igualmente por las inteligencias de todo el mundo. Pero a todas les afecta de desigual modo. En unas será simple dato; misión, en otras…El Dios de los pobres ha fulminado sobre S. el rayo de su gracia. La injusticia social – la radical injusticia social – ya no es dato, sino vergonzosa, humillante, lasciva presencia.

terre-des-hommes10-I-61

He acabado Terre des Hommes. La mejor prosa francesa que por ahora he leído. Y además he ahí un espíritu singular. Firme, sereno, clásico; y al mismo tiempo, tierno, humano.

……………………

Copio “Quand nous prendrons conscience de notre rôle, même le plus effacé, alons seulement nous serons hereux. Alors seulement nou pourrons vivre en paix et mourir en paix, car ce qui donne un sens a la vie donne un sens a la mort.”

28-I-61

Termino “Los españoles en la literatura” de Menéndez Pidal. Queda clara la constante que señala la historia literaria española: realismo, sobriedad, moralismo, arte mayoritario. Que también podrían ser llamados: falta de imaginación, pobreza, estrechez, vulgaridad…

6-II-61

Todo espiritualismo aséptico es una monstruosidad. Pensar sobre el pensamiento conduce a la nada absoluta. Es el mundo material el único camino para hallar un sentido al fenómeno humano.menendez-pidal

22-II-61

Decididamente no es posible lograr una determinada personalidad sobre la inapetencia absoluta. Hay que situarse. Tomar partido. Contemplar la vida desde un ángulo preciso. Hacerse con algo consistente – una vocación, una idea – que nos amarre a esta existencia.

23-III-61

Nada más arriesgado que ver claro; nada más incómodo que obrar en consecuencia.

Siempre están los que sirven a las ideas y los que se sirven de ellas.

Mientras haya un pobre, no se puede ser rico; mientras haya un desdichado, no se puede ser feliz. Esto sería, en lo social, la fiel expresión del pensamiento de Cristo.

…………………………………………..

La conciencia social nace de la individual y la transciende. Es la Humanidad que traba conocimiento consigo misma y se avergüenza de su condición. A estas alturas, una Humanidad sin conciencia sería un árbol seco, su destino, el fuego… Pero hay quienes tienen interés en que esta conciencia no progrese porque no saque a la luz sus ruindades.

Servir a la Verdad es integrarse en la línea recta que va de la primera explosión de Materia a la divina plenitud del Todo. Todas las demás son líneas muertas de problemático sentido.

…………………………………….

Dos fuerzas políticas hay en el mundo: una lógica y ofensiva, y otra tradicional y defensiva. De su lucha ha de resultar o la total victoria de la primera, o una síntesis superior. La segunda está condenada a perecer… o a hacer que perezca Todo.

21-IV-61

Va bien lo de Cuba. Castro se impone. Deben irse acostumbrando los americanos a contemplar cómo sus dominios se les escapan de las manos. La subversión mundial ya no es sólo de clases pobres contra ricas, sino de naciones subdesarrolladas contra naciones capitalistas.fidel-hem

30-IV-61

El amor propio es un arma de doble filo. Tan pronto sirve para avanzar, como para aniquilarse uno mismo.

El hombre es un animal que investiga. Cuando todo lo sepa no tendrá ya razón de ser.

19-I-61

Sigo leyendo “El pensamiento de Marx”. Hecha la crítica de la alienación religiosa y de la filosófica, me hallo en plena crítica de la alienación política, del mundo profano. Su lógica me parece implacable. Algunas cosas no llego a entenderlas del todo, sin embargo el gran lío viene cuando el jesuita critica al propio Marx, entonces no hay quien se aclare.

…………………

Hay un solo punto donde todas mis esperanzas en torno a la filosofía, a la ciencia y a la religión se concentran. Este punto se llama Teilhard de Chardin.teilhard

10-XI-61

Pierdo mucho tiempo. Me desespero porque nada coherente veo dentro de mí. Entonces clamo al Cielo para que imponga un orden progresivo y eficaz. Pero el Cielo sigue obstinadamente vacío… ¿No fuiste tú mismo el que lo despojaste de sus atributos? ¿No fuiste tú el que le arrebataste sus dones para otorgárselos a la humilde tierra? Pero he aquí que el peso es excesivo para tus débiles hombros. Quisieras perseverar. Tomar la curva ascendente, serena, de perfecto equilibrio. Pero… las nuevas razones no te sirven, ellas no te proporcionan las fuerzas suficientes. Por eso ¿se impone bajar la cabeza y tornar humilde a la antigua fuente de la fe y de la esperanza?

1-XII-61

El socialismo en todas sus clases y formas reduce al hombre presente a un ser de necesidades. Eso está bien. Ya es un paso adelante respecto al utópico ser de derechos. Pero, estas necesidades satisfechas – sea mañana, sea dentro de un montón de siglos – ¿cuál será entonces la tarea? Nos hallamos ante un artífice que construye delicada y tenazmente una máquina para que luego, cuando ya esté concluida, se dé cuenta de que no sabe para qué sirve. Este vacío debía haberlo llenado el socialismo materialista: redimido el hombre de su mundo miserable de necesidades insatisfechas, ¿cuál será su misión y su fin?

10-I-62

Necesito para contemplarme a mí mismo la perspectiva del espectador. Solo entonces llega a inspirarme el caso cierta simpatía.

28-II-62

Hay dos clases de personas que soporto difícilmente: los frívolos y los que gustan de dramatizar.

28-II-62

Sigo leyendo “El Conocimiento humano”. Russell me ha resultado un simple mecanicista. En serlo acierta, pero opino que no acierta en serlo simplemente. ¿No se pueden considerar las cosas bajo otro aspecto? Afirma que todo, incluso los más sublimes misterio de la vida y del espíritu pueden explicarse mediante procesos físico-químicos. Cierto. Pero esos procesos físico-químicos ¿cómo se explican? Y en todo caso habría que admitir una dirección latente en tales procesos que ha llegado a producir a lo largo de la evolución la Humanidad actual. ¿Casualidad? Tal vez, pero un azar que logra resultados tan complejos es ciertamente sorprendente. ¿Que tales procesos llevan por su propia esencia – o mediante la labor de la selección natural – a niveles siempre más complejos y elevados? Bueno ¿y no estaríamos entonces ante la fuerza psíquica rectora de la evolución de que nos habla Teilhard de Chardin?bertrand-russell

17-III-62

Ningún juicio es puramente racional, en cuanto que no existe una razón humana que opere completamente independiente de los presupuestos físicos y socio-psicológicos del mismo individuo. El pensar, más que a las leyes de una lógica, obedece a las leyes de una causalidad. Pues no existen premisas sino causas.

………………………….

Cada vez me va resultando más difícil no advertir, por doquier, una finalidad. El absurdo aparente nada puede ya en mí contra esta convicción nada lógica, no sé de dónde nacida.

1-V-62

Estudio en casa. Y a la Universidad. Manifestación de adhesión a Asturias. Entra la policía. Me va de poco. Corro. Cogen a unos cuantos. Nueva experiencia…

22-V-62estudiantes grises

Continúa la tensión política. Crecen las huelgas, según informes.

Los “grises” entraron otra vez en la Universidad – yo no estaba – y cogieron a mansalva. S. fue a la comisaría pero salió enseguida.

La otra noche fueron a buscar a M. a su casa. Sigue detenido, en la Modelo, según parece.

6-V-63

Podemos estar seguros de nuestras ideas, de nuestras creencias; de nuestros sentimientos, no.

El teléfono suena, y el ánimo se sobresalta. Tal vez sea esta la llamada que ha de cambiarlo todo. ¡Vana esperanza!

Uno es libre de hacer lo que quiera, se dice. Nada más falso. Uno es solo libre de hacer lo que hace.

El hombre no es ni fin ni medio solo. Es fin en sí y medio al servicio del hombre.

25-V-63

La naturaleza cobra sentido en nosotros. Nuestro sentido consiste precisamente en dárselo a la naturaleza.

Antes de la aparición del pensamiento, la Naturaleza estaba muda. No podía expresarse más que por bruscos movimientos dictados por una voluntad subterránea.

Y nació el Verbo sobre la tierra. Y la tierra se expresa ya. Pero aún no sabe exactamente lo que busca.

15-VII-63

Y de repente la necesidad de escribir. De plasmar todo un mundo interior, de problemática coherencia. Los sueños suceden a los sueños, los deseos a los deseos, mientras fuera, otra vida – debe ser la auténtica – discurre. La vida de las luces y los acontecimientos. La que no se quisiera vivir.

3-IX-63

El desconocimiento del propio valer y de las propias fuerzas es el peor de los males… Te desconoces: o te sobreestimas o te subestimas, y es lo último lo más corriente y lo que más perjudica.

22-XI-64

Hace un año que asesinaron a Kennedy. Ya no me interesa la política. La política como ciencia. Ni la política como actividad humana. No me interesa en absoluto. ¿Estaba equivocado antes? ¿Lo estoy ahora? En el fondo, siempre ha sido lo mismo. Un interés forzado. Tenía que justificarme de algún modo. Ahora, no necesito justificación.

23-XI-64

A las 7 en la Fac. Reunión con mi grupo. Me siento obligado a definirme. Ahora que tan lejos me encuentro de toda definición. Pero no hay que fomentar el escepticismo entre los jóvenes.

11-XII-64

Pienso a veces que no llevo la vida de un hombre normal. No me interesa ser normal, por supuesto. Pero, ¿y si es que efectivamente no tengo capacidad para ello? ¿Y si mi anormalidad es por defecto y no por exceso?leopardi

8-III-65

Justa opinión la de Papini; si Leopardi hubiese sido todo lo pesimista que afirmaba ser, nunca hubiese escrito una línea.

4-IV-65

En un principio me habló Papini. Más tarde Goethe. Ahora me llama H.Miller. No me importa su mundo ni su anécdota. Lo que me interesa es su espíritu. Captar su fuerza. Esa fuerza misteriosa que logra el milagro de que un hombre desarrolle ante sí el tapete de la vida y se ponga a dar brincos sobre él. El genio del arte. El secreto de construir y descifrar símbolos. Y no desfallecer.

AMIEL, MARAÑÓN, EL DIARIO Y YO. FIN DE LAS CITAS:

19-IX-65

El Amiel de Marañón es un anormal bastante corriente. Veo muchos puntos de contacto entre su personalidad y la mía…

Pero no estoy de acuerdo en la separación tajante que hace Marañón entre Diario íntimo y vida activa. En mi caso el alumbramiento de mi Diario fue debido a la típica necesidad del adolescente, eso es cierto. También es cierto que en los momentos en que la actividad crecía, la necesidad de comunicarse con el Diario íntimo se debilitaba. Pero no es menos cierto que los momentos de alejamiento de estas páginas correspondían también, y de una manera inevitable, a períodos de radical inconsecuencia conmigo mismo. Esto está claro. ¿Cómo siendo novio de T. hubiera podido, cada día, confesarme a mí mismo que en realidad no la quería? ¿Cómo últimamente hubiera podido reconocer constantemente la carencia absoluta de sentido práctico de mi vida? Y sin embargo en esto he concedido en muchas ocasiones.

Creo que, aparte de la vertiente típicamente adolescente, característica de todo Diario íntimo, hay otra que no sólo no aparta el transcriptor de una vida activa, sino que constituye el fundamento inherente a toda actividad seria. Me refiero a la necesaria unidad de la personalidad. No amielcreo – al menos éste es mi caso – que nadie pueda ser radicalmente insincero consigo mismo en las páginas de su Diario ya que, de serlo y no llevar una vida medianamente consecuente, el tormento que esto representaría sería insoportable. Lo que ocurre es que nadie o muy pocos llevan una vida medianamente racional y consecuente, y entonces, eso está claro, puede decirse que el Diario aparta al hombre de la vida. Pero es que esa no es vida, o al menos auténtica vida, sino simple actividad desquiciada, inconexa, sin sentido. Sólo del hombre que con perfecta tranquilidad de conciencia lleva o puede llevar un diario íntimo, podemos decir que vive de un modo auténtico, que vive una vida de hombre consciente.

                                                            …..                                   ……

[Todo ello en cumplimiento de lo anunciado aquí ]

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Sabato o los túneles del alma II

el tunel edhasa

Treinta y siete años después, he vuelto a leer El túnel. En el mismo ejemplar (fechado por mi mano el 19-IV-77), pero con ojos distintos. El protagonista me ha parecido más enajenado aún que en la otra ocasión; el lector, mucho más tranquilo y distanciado.

Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne… Con estas palabras inicia el protagonista el relato de una pasión, de una obsesión autodestructiva. Desde el principio, se nos muestra como una mente poseída por la lógica, una lógica que pretende aplicar rigurosamente a los acontecimientos y sentimientos humanos, con los efectos catastróficos previsibles. En una exposición de sus obras observa como, ante uno de los cuadros, una mujer – de 26 años, imagina; él tiene 37 – queda como encantada ante un detalle que él considera muy importante y que nadie había advertido. La mujer desaparece. Pero él no cesa en la búsqueda hasta que la encuentra. La atracción es mutua; el amor también. O eso piensa el lector. Castel, no. Castel piensa que ella puede no ser sincera; que quizá oculta algo. Desde el primer momento pone enmaria iri marcha su trepidante maquinaria lógica para hallar los hechos que confirmen sus sospechas. María está casada. María cambia de pronto de tono de voz cuando habla por teléfono. María sonríe cuando él le comunica una de sus angustias, es decir, él tiene la seguridad de que acaba de sonreír cuando de pronto la mira. María suele ir a la estancia de un primo con el que alguna relación debe tener. María y la prostituta han tenido una expresión semejante; la prostituta simulaba placer; María, pues, simulaba placer; María es una prostituta. La mente de Castel discurre por un túnel que le aísla de la realidad viva donde se mueve María… En todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en el que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Castel tiene que matar a María.

Ernesto Sabato nació en Rojas, Argentina, el día de San Juan de 1911, hijo de emigrados italianos procedentes de Calabria. De su infancia solía recordar la extrema severidad del padre, las pesadillas y terrores nocturnos y algunas crueldades que cometió o soñó, quizá no muy infantiles.

universidad la plataCursó estudios secundarios en La Plata, donde el profesor Henríquez Ureña le introdujo al mundo de las letras mucho antes de que el joven estudiante pensase adentrarse en él. En 1929 ingresó en la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas de la Universidad de La Plata: el mundo platónico de los números se le antojaba el mejor antídoto contra la turbulencia de la realidad y de su propio espíritu. Pero no pudo evitar el combate de lo real. Se unió a un grupo comunista, y en 1933 viajó a Bruselas como delegado del Partido Comunista Argentino. Allá mismo, sus dudas sobre la deriva del estalinismo se resolvieron definitivamente: huyó a París – empezaba a ver cómo las gastaba el Partido – y poco después regresó a Argentina.

En 1938 obtuvo el doctorado y, con una beca universitaria, volvió a París. De día trabajaba en loscurie sab laboratorios Curie, mientras de noche frecuentaba los ambientes artísticos, principalmente surrealistas, de la ciudad. En 1940 regresa a Argentina. Aunque aún da clases sobre relatividad y física cuántica en cursos de doctorado, ese mismo año decide dedicarse por completo a la literatura abandonando la ciencia, ante el asombro e incomprensión de sus colegas científicos.

En 1945 publica el ensayo El Uno y el Universo, primero de los varios que escribiría desde entonces en torno a unos pocos temas fundamentales: principalmente, el peligro de deshumanización que conllevan un pensamiento y una sociedad dominados por la tecnología – o la tecnolatría, como le gustaba precisar – y la función del arte y el sentido de las ficciones novelísticas. Hasta 1948 no publicó su primera novela, El túnel, que pronto, gracias al interés y admiración que despertó en Albert Camus, se tradujo al francés y alcanzó resonancia internacional. En 1961 se publica Sobre héroes y tumbas, obra por la que fue calificado como uno de los mejores novelistas del siglo. En 1974 aparece su tercera y última novela, Abaddón el exterminador, que también leí, pero de la que guardo una impresión confusa y nada estimulante. A partir de ahí, su prestigio internacional no cesó de crecer a través de numerosos reconocimientos y distinciones, como el Premio Cervantes en 1984.

En 1983, el  prestigio alcanzado y su actitud combativa siempre en defensa de la verdad y de los seres humanos menos favorecidos le llevó a la presidencia de la CONADEP (Comisión Nacional sabato alfonsinsobre la Desaparición de Personas), que investigó las “desapariciones” achacadas a la recién destituida dictadura militar y cuyas conclusiones se publicaron en el informe Nunca más, base principal del juicio que se inició contra los militares de la Junta. En 1998 se publicó su última obra, Antes del fin, especie de memorias en las que quizá se acentúa el tono pesimista y desgarrado de su escritura.

Lo que nunca se sabrá exactamente es lo que no publicó. Y es que, a lo largo de su vida de escritor, Sabato entregó a las llamas más páginas que a la imprenta – costumbre que estaría bien que adoptasen ciertos escritores de hoy -, y sólo la insistencia, las súplicas de su esposa Matilde, logró salvar de la hoguera una obra absolutamente genial como Sobre héroes y tumbas.

Habiendo abandonado por completo la escritura desde la redacción de sus memorias, durante los últimos años de su vida se dedicó más que nunca a su otra afición artística: la pintura. Ernesto Sabato murió el 30 de abril de 2011. Faltaban menos de dos meses para que cumpliese cien años.

Una de los aspectos para mí más misteriosos de Sabato es cómo pudo – cómo puede – subyugarme un escritor tan tremendista, tan apocalíptico, un novelista tan falto de humor. No consigo descifrarlo. Bien, quizá haya de empezar por detectar y erradicar ciertos prejuicios. Sobre mí y sobre la literatura. Quizá haya que reconocer, en fin, que hay muchas moradas en la casa del Señor.

(De Los libros de mi vida )

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