Goethe: retrato del rival

Johann Christian Kestner era el novio y luego marido de Charlotte Buff, quien, con el nombre de Lotte, aparece en la novela de Goethe Las desventuras del joven Werther como amada imposible del desdichado protagonista de una ficción demasiado parecida a la realidad. Kestner, que también aparece en la novela, bajo el nombre de Albert, dejó escritas unas líneas sobre aquel Goethe de 23 años, su estimado rival. Era el otoño de 1772.

Posee lo que llamamos genio y una imaginación extraordinariamente viva. Es intenso en sus afectos. Tiene una manera de pensar noble. Es un hombre de carácter. Ama a los niños y sabe ocuparse muy bien de ellos. Es raro, y en su comportamiento, en su exterior, hay diversas cosas que pueden hacerlo desagradable. Pero resulta simpático a los niños, a las mujeres poco agraciadas y a muchos otros. Hace lo que se le ocurre, sin preocuparse de si agrada a los otros, o si es moda, o si los modales sociales lo permiten. Detesta toda coacción. Tiene en alta estima el género femenino. Aún no posee unos principios demasiado firmes y aspira todavía a cierto sistema. […] No cae bajo lo que entendemos por ortodoxo. Pero eso no se debe al orgullo, o a un capricho, o al deseo de representar algo. No le gusta molestar a los otros en sus convicciones pacíficas. No va a la iglesia, tampoco a la celebración de la eucaristía, y pocas veces reza. Pues dice: “Para ello no soy suficientemente mentiroso” […] Siente un elevado respeto por la religión cristiana, pero no bajo la forma como nuestros teólogos se la representan […] Aspira a la verdad, aunque la tiene en más alta estima bajo la forma de sentimiento que bajo la modalidad de demostración […]. Ha convertido las ciencias y las bellas artes, e incluso todas las ciencias, aunque no las llamadas prácticas, en su obra principal […] Dicho con pocas palabras: es un hombre sorprendente. 


(De una carta de Kestner, reproducida en Goethe, de Rüdiger Safranski)

2 comentarios

Archivado bajo Escritores vivos, La letra o la vida

2 Respuestas a “Goethe: retrato del rival

  1. Tiene en alta estima el género femenino. Me gusta. 🙂

    • antoniopriante
      antoniopriante

      Sí, era lo que se podría llamar «filógino» (qué raro que no exista este adjetivo), por encima y en contra de su época. De él son estos versos:
      «¡Te quejas de la mujer que va de uno en otro!
      No la censures: va en busca de un hombre constante.»

Deja un comentario