Por qué gusta Schopenhauer (filósofos aparte)

schop. comEn todos aquellos pasajes en que Schopenhauer se pone a hablar del sufrimiento que hay en el mundo, de las miserias y de la furia de vivir de las múltiples encarnaciones de la voluntad (y habla de esto mucho y de manera muy detallada), su elocuencia, que era extraordinaria por naturaleza, así como su genio de escritor alcanzan las cumbres más brillantes y gélidas de la perfección. Schopenhauer habla acerca de esto con una vehemencia tan cortante, con tal acento de experiencia, de conocimiento detallado, que nos espanta y a la vez nos embelesa con su poderosa verdad. Hay en ciertas páginas suyas un salvaje y cáustico escarnio de la vida, tras el que se adivina una mirada centelleante, unos labios apretados, y todo ello mientras va desgranando citas griegas y latinas; hay una inmisericorde y a la vez misericordiosa denigración, constatación, enumeración y fundamentación de las miserias del mundo; todo lo cual, por lo demás, no nos produce ni de lejos un efecto tan deprimente como el que debería aguardarse dada la gran exactitud con que habla Schopenhauer y su sombrío talento expresivo; más bien nos llena de una satisfacción extrañamente profunda, basada en la protesta espiritual, en la indignación humana que allí se expresa y que es perceptible en un reprimido temblor de la voz. Esa satisfacción la experimentan todos. Pues cuando un espíritu justiciero y gran escritor habla en términos generales acerca del sufrimiento del mundo, está hablando también de tu sufrimiento y de mi sufrimiento, y todos nosotros nos sentimos vengados por aquella palabra magnífica y llegamos incluso a tener algo así como un sentimiento de triunfo.”mann

Thomas Mann, Schopenhauer, Nietzsche, Freud. Ed. Bruguera. Edición y traducción de Andrés Sánchez Pascual.

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7 comentarios

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7 Respuestas a “Por qué gusta Schopenhauer (filósofos aparte)

  1. eugenia

    No se como sería la señora madre de Arthur, pero en esta carta demuestra una gran madurez y sensatez. Parece que por ser madres o esposas debemos soportar cualquier actitud de menosprecio si viene del hijo o del esposo. He llegado a una conclusión: más que el hecho de que me amen, prefiero que me respeten. He llegado a un punto en que las formas me resultan fundamentales y no hablo de regalos ni de frases prefabricadas ni de actitudes estereotipadas, simplemente una cierta consideración hacia mis opiniones, un contradecirme con simpatía, un tener en cuenta minimamente los esfuerzos que sigo realizando para que las relaciones familiares, cada vez más complejas, fluyan de forma armoniosa. Simplemente hablo de respeto. Creo que la mayoría de veces, lo consigo.
    En cuanto al texto, en las tres primeras lineas está resumida la esencia del comportamiento humano. Parece que el ansia o “furia por vivir”, en lugar de hacernos sentir empatía y aproximación hacia los otros, nos produce miedo y angustía y si tenemos mucho, intentamos conseguir más, y si nos sentimos débiles, nos defendemos con más agresión si cabe, de una forma u otra producimos y padecemos sufrimiento. Parece que en cada uno de nosotros hay dos fuerzas que nos sacuden con igual intensidad pero en sentido contrario. Una es nuestra necesidad de socialización, la otra, nuestra inquebrantable individualidad. Según las personas y más aún según las circunstancias se hace más patente una u otra condición, así ha sido desde el inicio.

  2. olallo

    ¿De verdad su madre lo desheredó?

    • Eso he leído. Llegó a tirarlo de casa debido a que era muy desconsiderado con ella, incluso le prohibió que le escribiera. Dijo que si cambiaba le perdonaría, pero no fue así. De todos modos, Schopenhauer ya tenía un buen capital heredado de su padre. Nunca le faltó dinero, a diferencia de alguien que le admiró mucho, Wagner, que llegó a pasar hambre.en su juventud.

  3. Jesús

    Muy interesante el analisis de Mann, se ve que le ha estudiado a fondo. Respecto a la carta, en la biografía de Schopenhauer, escrita por Moreno Claros, aparece integra.

  4. Schopenhauer llegó a la fama cuando los jóvenes desencantados por las fallidas revoluciones lo leyeron en los 1850, Wagner incluido.
    Es muy sensible con los animales, pero según parece no con su madre, que lo desheredó. Pego una carta de ella que no deja a uno indeferente. La he traducido con Google del catalán, así que es posible que tenga algún fallo que se me hay escapado. Saludos.

    Carta a Arthur Schopenhauer de su madre Johanna:

    Weimar, 17 de mayo de 1814

    La puerta que con tanto estruendo cerraste ayer tras comportarte tan indignamente con tu madre se ha sellado para siempre entre tú y yo. Estoy cansada de soportar tus malos modos, me voy al campo y no volveré hasta saber que te has marchado; se lo debo a mi salud, pues una segunda escena como la de ayer podría provocarme un ataque de apoplejía que quizás resultaría mortal. Tú no sabes nada del corazón de una madre: cuanto más amó, más dolorosamente siendo cada golpe que le infiere la mano antes amada. No es Müller, esto te lo juro ante Dios en quien creo, que te separa de mí, sino tú mismo, tu desconfianza, la censura que ejerces sobre mi vida y sobre la elección de mis amigos, tu desdeñoso comportamiento conmigo, el desprecio que muestras hacia mi sexo, tu negativa manifiesta contribuir a mi felicidad, tu codicia, tu mal humor en el que das libre curso en mi presencia sin la menor consideración hacia mí (.. .)
    Y esto es lo que nos separa, si bien no para siempre, sí hasta que regresas a mí en calma y buena disposición. En ese caso estaría dispuesta a acogerte con benevolencia. ¿Qué diría tu padre si viviera, él que pocas horas antes de morir te encomendó que me honra y que no me diste nunca disgustos? Si yo hubiera muerto y tuvieras que vértelas con tu padre, te atreverías a sermonear-lo? Tratarías de determinar su vida y sus amistades? Acaso soy yo menos que él? (…)
    Deja aquí tu dirección pero no me escriba, a partir de ahora ni leeré ni contestaré a ninguna de tus cartas; llegados a este punto se separan nuestros caminos, escribo esto con profundo dolor pero no queda otro remedio si es que quiero vivir y proteger mi salud.

    • En verdad, Schopenhauer tenía un carácter muy especial y seguro que la madre tenía razón en esos detalles. Por cierto, que esa carta y muchas otras de la madre y la hermana las leí en edición italiana, hace unos años,cuando trabajaba en la novela. Sé que luego se han editado en español, no sé dónde.

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