Los dioses. Un capricho neoclásico

… es una carta de amor y de reproches, como la mayoría, la que Dido, reina de Cartago, dirige a Eneas, su enamorado ferviente hasta que un dios le recuerda su misión política (nada menos que fundar un reino que dará origen a la futura Roma). El episodio lo trata también Virgilio en la Eneida – y está claro que Ovidio lo tiene en cuenta –, pero lo curioso es que en ambos poetas (el “oficial” y el luego maldito por el poder), la visión de la historia es casi idéntica. El idilio perfecto se rompe porque, de pronto, el enamorado recibe el aviso divino que le recuerda su destino. El hombre ha de partir, olvidando promesas y ternuras. La mujer, incrédula (más en La Eneida), pone en duda que los dioses se ocupen de esas cosas. Pero el hombre tiene que construir la historia…

dido y en

Cortada y pegada de mi ensayo Ovidio y Wilde, dos vidas paralelas, esta es la sinopsis mínima que se puede dar de la historia de Dido y Eneas. Contada por Virgilio y Ovidio es una historia sencilla, clara, en torno a tres personajes: Eneas, el héroe troyano que arriba a Cartago, donde queda prendado y entretenido una temporada en brazos de la reina Dido y casi olvida su sagrada misión; Dido, la reina que acoge al viajero y del que cae perdidamente enamorada, y Anna, hermana de Dido, mujer de gran personalidad y que parece destinada a ser el eje en torno al cual gira la historia.

Con el Barroco, la cosa se complica, naturalmente. En la ópera de Purcell, por ejemplo,  aparecen una brujas que lo van enredando todo.  http://www.youtube.com/watch?v=uQ8r3J85rwE . El caso es que entre los siglos XVII y XVIII el tema alcanzó una popularidad enorme, como lo demuestra el hecho de que el libreto que escribió Pietro Metastasio fuera utilizado por unos setenta compositores.  http://www.youtube.com/watch?v=_PK_Kdfnrzo

dido purcell

Pero yo, no sé por qué, me imaginé la historia en formato neoclásico, al estilo de Racine. Y en esta línea, me dio por escribir la tragedia en cinco actos que creo que debería haber escrito el francés. No está en la lista de mis obras que figuran en este Blog, porque siempre la juzgué un mero entretenimiento quizá indigno de salir a la luz. Pero hace unos días, al releer las escenas finales me dije ¿por qué no?

Así que he escogido precisamente el final de la tragedia para mostrarla al mundo (al reducido pero selecto mundo de mis lectores), porque creo que en ese fragmento se da una idea cabal del  contenido, el tono y la intención de la obra.  En él aparecen Anna, en el intento, que sabe imposible, de retener a Eneas, y éste, definitivamente embriagado, alienado, por la importancia de su misión.

La tragedia lleva por título LOS DIOSES. No la juzguéis severamente. Solo es un capricho. Un capricho neoclásico.

Próximamente, aquí mismo.

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1 comentario

Archivado bajo Opus meum

Una respuesta a “Los dioses. Un capricho neoclásico

  1. eugenia

    No se si Dido y Eneas ha sido una obra menor y un puro entretenimiento pero yo si la leí con avidez aunque de eso hace muchos años y se que guardo el borrador en algún lugar de mi casa.
    Serà que las historias de amor con final trágico, ya sea como novelas o teatro, o en la vida real siempre me atrapan..

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