Por qué Schopenhauer III

(Continuación) Tratándose esta de una novela biográfica hay una cuestión que inevitablemente ha de plantearse. De manera que ya me adelanto formulando la pregunta. ¿Es fiel a la biografía del personaje novelado? ¿Cuánto hay en ella de realidad y de imaginación? Antes de contestar a esta pregunta he que aclarar que, para mí, en el arte todo es imaginación, que la verdad de la obra de arte es propia y diferente de la verdad de la calle…si es que ésta existe. Pero éste es un tema que requeriría paciencia y tiempo para desarrollarlo. Ahora simplemente he de decir que la novela se ajusta a los datos conocidos de la vida de Schopenhauer, reelaborado todo literariamente, por supuesto.eckermann

Y sin embargo, hay una excepción. Hay en la novela una escena que no sólo es imaginada en su desarrollo, como todas las demás, sino que ha sido total y cabalmente imaginada, es decir, inventada. Se trata de un encuentro, un enfrentamiento verbal con otra persona también real, existente, contemporánea de nuestro protagonista, pero que nunca estuvo ahí, quiero decir, que nunca se encontró ni habló con Schopenhauer. ¿Por qué esta invención? Creo que por comodidad, francamente. Quería dar una idea clara, contundente, del carácter muy especial de nuestro filósofo. Cierto que podía haber escogido entre las diversas anécdotas que le atribuyen los biógrafos, pero me pareció más sencillo, más claro, más expeditivo inventarme yo mismo la anécdota, y creo que ha funcionado, que da una visión del carácter del personaje mucho más fiel de la que habría podido dar la reproducción mecánica de alguno de los hechos reales que se conocen de su vida. Este es el gran privilegio del arte, la gran libertad del artista: que cualquier método, cualquier camino es lícito siempre que contribuya a edificar la Idea que ha de encarnar la obra.

También el hilo conductor de la novela, al que se alude en el título, es producto de la imaginación del autor, o eso parece. Toda la obra está estructurada sobre la presunta frustración de Schopenhauer por no haber recibido su filosofía la aprobación de Goethe. Pero ¿es eso real? ¿es colores schophistórico? Bien, los datos son estos:

  1. Es cierto que Schopenhauer profesaba una gran admiración por Goethe.

  2. Es cierto que Goethe leyó la obra fundamental del filósofo, y que elogió la calidad de su estilo.

  3. Es cierto que Goethe nunca se pronunció sobre el contenido de esa obra, a pesar de los requerimientos de Schopenhauer.

Esto es todo lo real, lo históricamente comprobado. Que nuestro filósofo se sintiera toda su vida más o menos traumatizado por ello, como se desprende de la novela, es algo que tiene su origen en el poder fabulador, o quizás adivinatorio, del novelista.

Para todos los que no la han leído, que deben de ser la mayoría de los aquí reunidos, quizá debería dar un breve resumen del desarrollo de la novela. Muy breve.

Restablecido transitoriamente de su enfermedad, en la soledad de su vivienda, meditando, pensando en voz alta, dirigiéndose a veces a su perro fiel, el anciano filósofo rememora momentos destacados de su existencia: ahí aparecen la muerte del padre, las difíciles relaciones con la madre, el despertar de la pasión filosófica, el encuentro con Goethe en Weimar, la creación de la gran obra, el viaje a Italia, el rechazo del mundo universitario, los amores, la frustración ante el silencio que rodea a su obra, el reconocimiento tardío. Sí, finalmente, el mundo se inclina ante el filósofo ya anciano. Pero ¿y Goethe? Por qué nunca se pronunció sobre el contenido de su obra fundamental. Este es, como he apuntado antes, el hilo conductor a lo largo del cual avanza toda la novela. (Continuará)

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7 comentarios

Archivado bajo Postales filosóficas

7 Respuestas a “Por qué Schopenhauer III

  1. No puedo hacer comentario acerca dessa cuestion, porque no mi siento en el nivel de los expertos, haya visto la belleza de sus opiniones. Me da gusto desfrutar. Rara oportunidad intelectual, con una narrativa tan densa y corriente sobre grandes pensadores, es siempre bienvenida. He estudiado filosofía del arte apenas.
    A proposito, cuando hablas de la VERDAD en arte, te pregunto, Antonio, cual de las verdades… cual campo específico te refiere, porque el arte de nuestra contemporanidad, por ejemplo las artes plasticas, tanbien la musica, de modo general, estan careciendo de alguna verdad, pienso yo. Imaginacion, teorias, ideas, tecnicas, no pasan para el trabajo, no caso da pintura. Si miramos un poco atras, nos da orgulho la pintura dos grandes modernistas del final del século XIX e primera mitad del XX. Grandes idéias, rupturas importantes y tecnicas, que no hacen feo a nuestra historia pasada, desde la renascentista y otros períodos. Pero, de la segunda metad del século XX, hasta ahora, la curva de declínio de imaginacion y tecnicas, causa preocupacion. No apenas por falta de verdad, mas por apropriacion indebida. No como te refieres al asunto de la producion literaria de auto estima, con tentativas de desarollo filosofico. En el caso de la pintura, preocupa, ya que la apropriacion es indebida y ocurre con una inconsciencia impressionante, se vamos entrar en el mérito. Un individuo, hoy, basta que sea normal o desinformado, sin ninguna técnica, experiencia o teoria, tanpoco poder de imaginacion, decide que quiere ser pintor da noche para el día y lo é. Con una trincha, pincel de parede o otra cosa qualquier, hace una pasada en canvas y expone sus obras. Los visitantes miran, hacen cara de entendidos y si calan. O hacen un comentario de tipos. No desean estar fuera de moda. É de una puerilidade que dá compasion. Para esto campo del arte, despues del surgimiento de la camera fotografica, que permite imprimir em tela, todo artista é possivel y las pseudo obras de arte, sin dibujo, sin tecnicas, tanpoco imaginacion, proliferan. Siquiera emergem. Y las verdades… Na musica, en la popular, tanbién es un descaso. A lo mejor no pasa lo mismo con la musica sistematizada e, o clásica, o erudita.
    Perdona mi desabafo. Proferiste palabras correctas, pero ellas me tocaran. Así que sentime a gusto para hacer un desabafo cultural de esta especificidad. Muchas gracias por la oportunidad y felicitaciones por los materiales tan abundantes.

  2. Gracias por la recomendación, Baphomet

  3. TdP

    Buena pregunta Antonio: ¿Por qué Goethe calló ante la obra maestra de Schopenhauer? Quizás hizo como ese joven personaje suyo -Werther-, que ante la imposibilidad de estar con su amada y gozar juntos de la vida guardó silencio y se marchó.

    Lo que si sospecho es que Goethe, después de las cartas sobre la teoría de la luz, en seguida se dio cuenta que Schopenhauer saltaba directo a la yugular, que no se podía hablar de igual a igual con él; y dándose cuenta de ello antes de entablar “combate” simplemente se apartó sin hacer ruido.

    Fuera como fuera, lo que me parece claro es que el temperamento de Goethe y el de Schopenhauer son harto distintos: uno quiere ser tan respetuoso con todo lo que toca que al final carece de sangre (Goethe); el otro (Schopenhauer) es un león carnicero que le gusta destripar a sus presas: a Hegel, a Dios, a los sacerdotes, al socialismo (al estado), a Newton, al racionalismo, a las mujeres, etc… Y al final se queda con NADA entre los dientes (el Nirvana).

    • TdP

      de hecho, ahora que lo pienso esto mismo es lo que ya Nietzsche criticó del nihilismo de Schopnhuaer en su famoso pasaje “De las tres transformaciones del espíritu”: de como el espíritu se convierte en camello y se retira al desierto para venerar a Dios (Descartes); como en el profundo desierto este sufre la primera transformación y se convierte en Leon que rompe precisamente con todo lo que se había venerado (Shopenhauer); y luego falta la última y más sagrada transformación: el león debe convertirse en niño para así crear sus propios valores como quien construye castillos de arena en la orilla del mar.

      saludos

  4. Creo recordar que también eres traductor de italiano, Antonio, así que me evito la chapuza:

    «[A Goethe, i]l destino gli concesse il privilegio di leggere, appena pubblicata, la grande opera di Schopenhauer, ma la sua rilassatezza (o un difetto d’intuizione filosofica) gli impedì di presentarsi di fronte agli uomini futuri come protettore di Schopenhauer» (Giorgio Colli: La ragione errabonda. Quaderni postumi. Milano, Adelphi, 1982, § 80, p. 87).

    • Muy acertado. No lo conocía. De hecho, como viene a decir Thomas Mann no sé donde, la enorme diferencia de maneras de ser imposibilitó a Goethe acercarse a la obra del filósofo objetivamente.

      • Investigando sobre otras cuestiones, me acabo de dar cuenta de que esta obra de Colli que te mencioné ha sido traducida al español —de manera parcial— y publicada bajo el título «El libro de nuestra crisis» (Barcelona, Paidós, 1991). De hecho, el pasaje que te cité en italiano aparece en la pág. 84 de esta versión.
        Es un obra que te recomiendo, ya que en ella podrás encontrar varios comentarios acerca de Goethe y Schopenhauer —entre otros— que provienen de una voz realmente autorizada en el ámbito de la filosofía como lo es Colli: catedrático de fuste con fino olfato filológico, se dedico principalmente al estudio de pensadores fundamentales como Platón, Aristóteles, Kant, Schopenhauer y, por supuesto, Nietzsche, de quien —junto a Mazzino Montinari— realizó la edición crítica de sus obras, que actualmente es considerada una fuente indispensable para cualquier estudio serio sobre el filósofo de Röcken.

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