La felicidad no es tema del arte

… Desde la tarde de su indisposición fingida en casa de Cambronero sólo habíamos tenido ocasión de vernos a solas en dos breves y emocionantes encuentros. Aquélla había de ser la cita decisiva.                                                                                   images (92)

¿Cómo se puede narrar la felicidad? ¿Con qué palabras podemos definir la dicha intensa o el éxtasis? El carácter inaprensible, etéreo de la felicidad se pone de manifiesto en esta incapacidad del escritor de darle una forma consistente, sólida y sobre todo transmisible. ¡Qué diferencia con el dolor, con la angustia, con la desesperación! Aquí miles de palabras, de imágenes, de conceptos acuden rápidas a la pluma del autor y, desde la página escrita, golpean la conciencia del lector con toda la contundencia de la realidad. ¿Por qué? Lo dejé escrito: “Lo malo es lo cierto. Sólo los bienes son ilusión”.

images (91)Cuando alguien me preguntó, a modo de reproche, cómo era posible que tanto en el Doncel como en el Macías, que tienen el amor por tema principal, no haya ni una escena de verdadera dicha de los amantes, apenas supe qué responder. La verdad es que no me lo había planteado; la verdad es que, cuando escribí esas obras, no me había planteado nada más que novelar una pasión desde la sinceridad y la autenticidad del que sabe de lo que habla, sin plegarme a ninguna regla del arte, ni antigua ni moderna.

Pero hay una regla no escrita que todo artista verdadero, quiéralo o no, sépalo o no, no puede menos que respetar, y esa regla establece que la descripción de la felicidad no es tema del arte. La felicidad es una meta que no existe en ningún lugar y los momentos de verdadera dicha son huidizos e inasibles como las nubes. Cuando la pasión amorosa obtiene la máxima satisfacción posible, cuando el deseo alcanza aquella cumbre tantas veces soñada y anhelada, en ese mismo momento se inicia el camino de descenso, un camino empedrado de palabras.

-He de irme, amor mío, ¿qué hora es? …

(De El corzo herido de muerte)

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5 comentarios

Archivado bajo La letra o la vida, Opus meum

5 Respuestas a “La felicidad no es tema del arte

  1. Angel

    Borges dijo una vez en una entrevista:

    “Todos los placeres son vanos y tal vez esté bien que sea así. Si duraran un poco más dejarían de ser felices. Cualquier estado duradero es el infierno”

    • Raul

      Siempre dudé que aquellas palabras endilgadas a Borges, lector y admirador de Schopenhauer, fueran realmente suyas: “He cometido el pecado de no haber sido feliz” sabiendo que la felicidad duradera no existe para nadie
      Raul

  2. «[…] cuando el deseo alcanza aquella cumbre tantas veces soñada y anhelada, en ese mismo momento se inicia el camino de descenso, un camino empedrado de palabras.»

    Es así, Antonio. La felicidad, en mejor de los casos, es algo que meramente acontece. Y en el momento mismo en que tomamos conciencia de ella, ya ha emprendido la huida. Y entonces sólo nos queda una nostalgia de lo inmediato. Si fuéramos continuamente felices, no habría arte, ni filosofía y acaso tampoco ciencia. Y esto ya lo dijo el Maestro, con buen arte y mejor filosofía.

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